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jueves, 7 de abril de 2011

228. SANTA MARÍA DE LEBEÑA** (I), Cantabria: 27 de junio de 2006.

1. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Vista general de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

2. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Atrio de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

3. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Otra vista del exterior de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

4. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Modillones en el alero de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

5. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Torre exenta de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

6. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Vista del emplazamiento de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

7. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Crucero de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

8. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Crucero y Retablo mayor de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

9. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Capiteles de los pilares compuestos de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

10. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Estela de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

11. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Interior de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

12. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Retablo mayor de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

13. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Copa del Tejo, Olivo y Ábside de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

14. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Vista exterior de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

15. SANTA MARÍA DE LEBEÑA, Cantabria. Vista general del emplazamiento de la Igl. de Sta. Mª de Lebeña.

SANTA MARÍA DE LEBEÑA** (I), provincia de Cantabria: 27 de junio de 2006.
   Situada junto al desfiladero de la Hermida, a 8 km. de Potes, la iglesia de Santa María de Lebeña es la mejor muestra de arquitectura mozárabe de Cantabria.
   La iglesia de Santa María de Lebeña fue fundada en el año 925 por el conde Alfonso y su esposa Justa. Como en todo origen remoto, existe una leyenda según la cual el conde y su consorte se proponían trasladar a este templo los restos de Santo Toribio, pero éste, que debía de preferir el reposo de su monasterio, cegó sus ojos hasta que renunciaron a ese objetivo y se conformaron con levantar esta pequeña joya arquitectónica, convertida hoy en uno de los lugares más visitados de la inagotable comarca lebaniega.
   La relevancia de este edificio del siglo X estriba en la utilización, por primera vez en la península del pilar compuesto, una de las características definitorias del románico en época posterior. La bella articulación volumétrica del templo se debe a los cuatro pilares centrales que forman tres naves, con nueve tramos de diversa altura, llegando a alcanzar una elevación destacada en el tramo central. Los modillones lobulados que soportan los aleros, los capiteles de excelente labra y los arcos de herradura definen su estilo mozárabe. Existen similitudes constructivas entre esta iglesia y la asturiana de San Miguel de Lillo, levantada en el siglo IX.
   En el frontal del altar hay una gran losa de piedra decorada con motivos circulares: una gran esvástica en el centro y flores de seis pétalos en los laterales, de la misma época, aunque probablemente de origen celta.
Frente a la iglesia se alza un tejo milenario. Al parecer, era costumbre cuando se terminaba una construcción, plantar este árbol considerado como símbolo mágico de vida y muerte, pues, según cuenta Plinio en sus crónicas, los cántabros utilizaban la savia extraída del tejo para suicidarse, cuando se veían acorralados por el enemigo.
   El pueblo, con su típico caserío diseminado por la ladera, también merece una visita y un sabroso acercamiento a sus afamados quesucos.

miércoles, 6 de abril de 2011

227. SANTILLANA DEL MAR** (II), Cantabria: 27 de junio de 2006.

19. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Sepulcros de la Colegiata de Sta. Juliana.

20. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Capitel con centauro de la Colegiata de Sta. Juliana.

21. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Capitel del claustro de la Colegiata de Sta. Juliana.

22. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Capital historiado del claustro de la Colegiata de Sta. Juliana.

23. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Capitel con decoración vegetal del claustro de la Colegiata de Sta. Juliana.

24. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Capiteles del claustro y Cimborrio de la Colegiata de Sta. Juliana.

25. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Panda del claustro de la Colegiata de Sta. Juliana.

26. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Capitel historiado del claustro de la Colegiata de Sta. Juliana.

27. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Otro capitel historiado del claustro de la Colegiata de Sta. Juliana.

28. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Capitel con animales del claustro de la Colegiata de Sta. Juliana.

29. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Capitel de los caballos del claustro de la Colegiata de Sta. Juliana.

30. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Capitel con decoración esquemática del claustro de la Colegiata de Sta. Juliana.

31. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Pila bautismal de la Colegiata de Sta. Juliana.

32. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Nave central y Retablo mayor de la Colegiata de Sta. Juliana.

33. SANTILLANA DEL MAR, Cantabria. Interior de la Colegiata de Sta. Juliana.

SANTILLANA DEL MAR** (II), provincia de Cantabria: 27 de junio de 2006.
   El interior de la colegiata de Santa Juliana** está organizado en tres naves entre las que destaca la nave central, separada de las laterales por pilares cruciformes que sustentan arcos de medio punto, y abundantes capiteles en las columnas adosadas. El retablo mayor, de trazos góticos, contiene un valioso conjunto artístico distribuido en tres calles y tres cuerpos, con cuatro excelentes tallas en la predela, representando a los evangelistas. Destaca en el centro la escultura de Santa Juliana, de taller barroco, y las reducidas tallas de los doce apóstoles, colocados entre las calles. Las dos laterales se componen de tablas pictóricas, las cuatro inferiores con escenas del martirio de la santa, que según la tradición sufrió torturas por parte de su esposo, el juez Eulogio, por no querer renunciar a la fe de Cristo.
   Los relieves de los cuatro apóstoles, situados al pie del altar, debieron formar parte de la originaria portada principal del templo, y se fechan en torno al año 1200. En la zona posterior se encuentra la gran pila bautismal románica con el relieve de Daniel y los leones. La sacristía guarda un importante tesoro de orfebrería en el que destaca la cruz relicario del siglo XVI. Junto a la sacristía está el sarcófago de doña Fronilde, con inscripción latina, y en el crucero, el sepulcro de santa Juliana, de 1453.
   El claustro*, levantado en el siglo XIII, junto a la fachada norte, es de visita imprescindible. Los magníficos capiteles historiados que coronan las columnas en las galerías oeste y sur, junto con los de motivos vegetales en la norte, forman un asombroso repertorio escultórico en permanente combinación con las luces y sombras que llegan hasta ellos a través del geométrico recinto. Para visitar el claustro y la Colegiata se adquiere una entrada, que sirve también para acceder al Museo Diocesano.

Enlace a la Entrada anterior de Santillana del Mar**:
222. SANTILLANA DEL MAR** (I), Cantabria: 26 de junio de 2006.

martes, 5 de abril de 2011

226. CASTRO URDIALES* (I), Cantabria: 26 de junio de 2006.

1. CASTRO URDIALES, Cantabria. La Atalaya.

2. CASTRO URDIALES, Cantabria. Fachada principal de la Igl. de Sta. María.

3. CASTRO URDIALES, Cantabria. Otra vista de la fachada principal de la Igl. de Sta. María.
   4. CASTRO URDIALES, Cantabria. El Castillo.

5. CASTRO URDIALES, Cantabria. Ábside exterior de la Igl. de Sta. María.

6. CASTRO URDIALES, Cantabria. Otra vista del Castillo.

7. CASTRO URDIALES, Cantabria. Otra vista de La Atalaya.

8. CASTRO URDIALES, Cantabria. Vista del ábside de la Igl. de Sta. María.

9. CASTRO URDIALES, Cantabria. Vista del puerto de la villa.

10. CASTRO URDIALES, Cantabria. El Castillo y el Faro.

11. CASTRO URDIALES, Cantabria. El ábside y la torre de la Igl. de Sta. María.

12. CASTRO URDIALES, Cantabria. Otra vista más del ábside de la Igl. de Sta. María.

13. CASTRO URDIALES, Cantabria. Otra vista del Castillo.

14. CASTRO URDIALES, Cantabria. La Iglesia de Sta. María y al fondo, el Castillo.

15. CASTRO URDIALES, Cantabria. Otra vista de la bahía y el puerto de la villa.

16. CASTRO URDIALES, Cantabria. La Igl. de Sta. María y el Castillo.

17. CASTRO URDIALES, Cantabria. El puerto, la Igl. de Sta. María, el castillo y la Ermita de Sta. Ana.

CASTRO URDIALES* (I), provincia de Cantabria: 26 de junio de 2006.
   Situada en el límite de la costa oriental cántabra, conserva un espectacular conjunto histórico-artístico, testimonio de la pasada grandeza, en el ámbito de las "Cuatro Villas" costeras fortificadas. Tuvo en otros tiempos gran poderío naval, comercial y minero. Actualmente, el turismo y la pesca son los principales motores de su desarrollo.
   Sobre el promontorio rocoso que domina el puerto se encuentra lo más destacado del conjunto histórico-artístico de la villa, visible desde cualquier punto de la bahía.
   La iglesia de Santa María**, es el plato fuerte por su carácter monumental y por las joyas artísticas que atesora. Considerada como la más importante iglesia gótica del norte de España, su construcción se inició en el siglo XIII. Con el tiempo ha ido precisando algunos refuerzos, como los arcos en voladizo del interior o el juego de arbotantes que conforma su peculiar aspecto exterior, junto con las cornisas. En el interior se aprecia un impresionante juego de luces y volúmenes, especialmente en la nave central, cuya altura dobla a la de las laterales, y en el ábside.
   En una de las capillas radiales de la girola se encuentra el retablo del Cristo de la Agonía, lienzo de grandes proporciones atribuido a Francisco de Zurbarán, que cuenta con su propia leyenda de supuesta aparición flotante tras aplacar un violento temporal. En esta capilla apareció emparedada, en 1955, la imagen de Santa María con el Niño, magnífico ejemplo de escultura gótica del siglo XIII, en piedra policromada. Junto a esta escultura aparecieron tres tallas de madera policromada (siglo XIV) que representa a los Reyes Magos, únicas en la región. Esculturas notables son el Cristo Yacente y el Ecce Homo, atribuidas al taller vallisoletano de Gregorio Fernández (s. XVII).
   El Museo Parroquial de Santa María conserva interesantes esculturas, como la Virgen Niña, patrona de la villa, y destacadas piezas de platería, como la arqueta eucarística del siglo XV y la cruz parroquial en plata dorada, además de las custodias, cálices y vinajeras.
   Frente a la fachada sur se encuentran los restos de la iglesia de San Pedro (siglo XII), el edificio más antiguo de la villa donde hasta el siglo XVI se reunía el concejo. El castillo, del siglo XIII es otro de los elementos claves en este conjunto monumental. Ocupa el antiguo castro que dio origen a la población. Con sus fuertes y altos muros fue durante siglos el bastión defensivo de la puebla y el puerto. Actualmente existe un faro para la navegación en su interior, aprovechando su posición estratégica.
   Desde la entrada del castillo se accede a la ermita de Santa Ana, situada como avanzadilla sobre el mar, con hermosas vistas de la bahía y el recogido puerto, donde se encuentra el Ayuntamiento, edificio del siglo XVIII. Distribuido en tres plantas, presenta zaguán en la inferior, amplio balcón corrido en la primera y arquería en la superior, todo en piedra en sillería. Muy cerca discurren las rúas Mayor y Ardigales, de las que partía la calzada romana y que aún conservan cierto carácter medieval. Se conservan también algunos lienzos de la vieja muralla medieval y en el atrio de Santa María puede verse el miliario romano, uno de los que señalizaba la calzada que enlazaba Herrera de Pisuerga con Flavióbriga. Otro de los edificios interesantes es el remodelado Mercado, de planta rectángular, con tres naves a distinta altura.
   La villa fue en su día un importante centro de edificios modernistas, levantados a instancias de la burguesía vasca que inició el despegue turístico. Muchos de ellos han desaparecido, pero aún se conservan otros como el conjunto Ocharán, diseñado por Eladio Laredo, en el que destaca el palacio llamado Toki-Eder. Al mismo arquitecto se deben gran número de obras, como la plaza de toros, panteones en el cementerio de La Ballena, rehabilitación de la iglesia de Santa María, Edificio Royal y un largo etcétera. El resto de la villa se despliega paralelamente a la costa, buscando el encuentro de las playas, Brazomar, hacia el este, y Ostende, en dirección oeste.

domingo, 3 de abril de 2011

225. LAREDO* (I), Cantabria: 26 de junio de 2006.

1. LAREDO, Cantabria. Fachada principal de la Igl. de Sta. Mª de la Asunción.

2. LAREDO, Cantabria. Torre de la Igl. de Sta. Mª de la Asunción.

LAREDO* (I), provincia de Cantabria: 26 de junio de 2006.
   Villa de intenso pasado histórico, cuenta con un atractivo puerto pesquero, nexo de unión entre la Puebla Vieja y la enorme playa de La Salvé, que fuera célebre durante los años sesenta y setenta como imagen típica de la llamada Costa Esmeralda.
   El mejor punto para iniciar la visita a la villa y además el monumento más valioso de Laredo es su iglesia de Santa María de la Asunción**. Situada en lo alto de la Puebla Vieja, ocupa el lugar de un antiguo templo dedicado a la Virgen de Belén. La iglesia actual es producto de varias fases realizadas en distintas épocas. Comenzó a construirse en el siglo XIII con un planteamiento de tres naves de ábside poligonal, de influencia cisterciense. Sin terminar la obra se decidió ampliar a cuatro el número de naves. En la que iba a ser nave principal, después llamada de Belén, se aprecia todavía la primitiva portada de arco apuntado. En el siglo siguiente se abrió una nueva portada en el lado sur que hoy es el acceso principal. En el siglo XVI se construyen las capillas laterales de la nave del Evangelio y la puerta del muro norte, destacando la capilla de los Escalante, a la que se accede por una espectacular verja de hierro forjado. La torre fue levantada en el siglo XVII y la imponente sacristía con su cubierta gótica de crucería, el XVIII.
   En el interior destaca sobre todo lo demás el magnífico grupo escultórico conocido como retablo de Belén*, situado en el ábside de la nave del mismo nombre. Aunque se encuentra encajado en una estructura barroca que data del siglo XVIII, en el momento de su llegada a Laredo, probablemente en el siglo XVI, debió de estar dispuesto como tríptico. Consta de tres hornacinas, la central con la Virgen amamantando al Niño, y las laterales representando a la Anunciación y la Crucifixión, respectivamente. Cada hornacina se halla orlada por una serie de pequeños motivos escultóricos (40 cm.) relacionados con el motivo central. Toda la escultura está realizada en madera policromada y dorada y fue traída directamente de Flandes, donde se relaciona su desconocida autoría con la escuela del pintor Roger van der Weyden. Sin duda es una de las obras más destacadas que se conservan en España en cuanto a escultura flamenca. Ante este retablo juraban sus cargos los sucesivos titulares del Bastón de Laredo. El retablo se completa con la imagen de los apóstoles en la predela y la Coronación de la Virgen en el ático.
   Entre las capillas se ha de destacar la de los Escalante, mandada construir por esta familia en 1537, con un interesante tríptico al óleo, y en la gran Sacristía-Museo, una importante colección de obras de arte y objetos litúrgicos.
   Las seis calles en retícula que conforman la Puebla Vieja (Rúa Mayor, San Marcial, Santa María, San Martín, de Enmedio y Ruayusera) y el Arrabal*, núcleo posterior debido a un primer ensanche, a partir del siglo XIV, articulado en torno a la rúa de San Francisco, forman un representativo conjunto urbano, con edificios góticos y renacentistas.
   Aún se conservan restos de la muralla medieval y algunas de sus puertas, como el portillo de San Marcial, la de Santa María la Blanca* o el torreón de Bilbao*, con hornaciana e imagen gótica de la Virgen con el Niño.
   Al inicio de la rúa de San Francisco destaca la Casa de Zaráuz, del siglo XVIII, por su fachada blasonada, pórtico de cuatro arcos y balcón de forja. Siguiendo hacia la cuesta de la plaza del Cachupín se encuentra la Casa de los Puntales, o del Clérigo Pelegrín, con tradición de ser lugar de piratas como atestiguan los pasadizos interiores que la recorren.
   En las inmediaciones de la Casa de los Puntales está el antiguo convento de la Magdalena, hoy Casa de los Villotas, con un patio castellano que incluye un ornamentado brocal. Junto a ella se encuentra el convento de San Francisco, que posee un precioso patio herreriano. Actualmente el convento es residencia de las Madres Trinitarias. La iglesia es de una sola nave, con ocho capillas, destacando el retablo mayor (siglo XVIII), en madera policromada. La calle de San Martín se distingue por la iglesia románica de aparatosa espadaña (siglo XIII) y las casonas de los Gutiérrez de Prada, de la Familia de la Hoz, de Diego Cacho y de la Marquesa de Arcentales, que fue palacio del Gobernador, con un curioso escudo angular en un esquinal.
   Adosada a la muralla se erige la Casa del Condestable, en cuyo escudo rigen las armas de Castilla.
   En la travesía del Espíritu Santo está la iglesia del mismo nombre, testigo del románico laredano, y la Casa de Hernando de Alvarado.
   Los restos del castillo del Pedregal, construido en el año 750 por orden de Alfonso I, sirven ahora de base a un edificio dodecagonal de 14 plantas.
   La Casa Consistorial, en la plaza de la Villa, ocupa un edificio de 1562, representativo de la arquitectura de corporaciones, con una soportalada de ocho arcos rebajados en piedra, una segunda planta con corredor cubierto de tres arcos forjado y dos balcones. Incluye un reloj de sol de 1705. Sobre la pequeña torre se eleva una veleta con motivos alusivos a la conquista de Sevilla, en la que participaron barcos laredanos.
   Frente al Ayuntamiento está la Casa de la Familia Mar, con fachada de sillería, balcones de forja y gran escudo de armas, y en la rúa de San Marcial la casa-palacio en la que se hospedaron Isabel la Católica, su hija Juana y el emperador Carlos V, a su paso por Laredo.
   El núcleo situado en torno a la Puebla Vieja fue declarado conjunto histórico-artístico en 1970. En verano, la playa de la Salvé, escoltada por uno de los paseos marítimos más largos de España, en torno a sus 5 km. de arenal, y la de El Regatón, en el márgen derecho de la ría de Treto, son lugares escogidos para el ocio. Ambas playas confluyen en la zona de El Puntal, frente a Santoña. En este lugar se encuentra el Club Náutico y el Puerto Deportivo.

sábado, 2 de abril de 2011

224. CASTAÑEDA (I), Cantabria: 26 de junio de 2006.

1. CASTAÑEDA, Cantabria. Ábside de la Colegiata de Santa Cruz.

2. CASTAÑEDA, Cantabria. Vista del ábside, Crucero y Torre de la Colegiata de Santa Cruz.

3. CASTAÑEDA, Cantabria. Portada de la Colegiata de Santa Cruz.

4. CASTAÑEDA, Cantabria. Vista del conjunto de la Colegiata de Santa Cruz.

CASTAÑEDA (I), provincia de Cantabria: 26 de junio de 2006.
   Valle de gran protagonismo en la época medieval, que cuenta entre sus principales atractivos con la colegiata de Santa Cruz de Castañeda, una de las muestras más destacadas del arte románico en Cantabria, monumento nacional desde 1930.
   Situado a 27 km. de Santander y 10 km. de Torrelavega, el municipio de Castañeda está integrado por las poblaciones de Pomaluengo, Socobio, La Cueva y Villabáñez.
   No se conserva documentación que lo corrobore, pero los estudiosos coinciden en afirmar que el primer asentamiento histórico fue un monasterio de repoblación en torno al cual se levantó posteriormente el pueblo. A comienzos del siglo XII ya era abadía, con un buen número de posesiones, y se iniciaba la construcción de la iglesia románica, la misma época en que comenzaban a levantarse las de Santillana, Cervatos y San Martín de Elines, que forman con la que nos ocupa lo mejor del románico en Cantabria.
   Durante todo el siglo XV la comarca se vio inmersa en las guerras y guerrillas entre los diversos señores y sus partidarios, lo que se ha dado en llamar "pleito de los valles", provocado a su vez por la revocación de las behetrías, privilegios que permitían a sus súbditos escoger a su señor. El condado de Castañeda fue escenario de sangrientos enfrentamientos en los que la reivindicación de las behetrías se mezclaba con las ambiciones expansivas señoriales. La oposición entre los Manrique y los Mendoza llegó a requerir una expedición de castigo del rey Juan II, al frente de 1.000 lanceros, derribando torres, embargando posesiones e imponiendo penas altamente severas.
   En 1438, el rey otorga definitivamente el condado de Castañeda con todas sus posesiones a la familia Manrique.
   La abadía fue anexionada en 1541 por la colegiata de Santa María de Aguilar, perdiendo en 1851 la denominación de colegiata, que se cambió por la de iglesia parroquial de Castañeda, aunque la belleza y carácter monumental de su fábrica hacen que siga siendo conocida como la colegiata que fue en sus años de apogeo.
   Situada en el barrio de Socobio, en la vecindad del río Pisueña, junto a un paraje que antiguamente debió de estar poblado de castaños, la colegiata de Santa Cruz de Castañeda** llama la atención por su aspecto imponente y la armonía de sus proporciones, aunque sucesivos añadidos y modificaciones a lo largo de los siglos han enmascarado la traza inicial del siglo XII, que era de planta en cruz latina, tres ábsides, crucero y nave mayor. En el exterior destaca la portada abierta al oeste, sencilla y solemne, con ocho arquivoltas que se apoyan sobre capiteles iconográficos. La torre, anexionada al muro sur, supera los 17 m. de altura y es de tipo prismático con dos partes claramente diferenciadas, la inferior, de construcción más simple y sobria, y la superior, que muestra un excelente trabajo de cantería con ventanas geminadas en las cuatro fachadas y una serie de canecillos sustentando la cornisa. Los canecillos de diversos motivos abundan en todo el perímetro exterior del templo, especialmente en el muro sur.
   En cuanto al interior, tiene especial atractivo la zona del ábside izquierdo como parte mejor conservada, así como la belleza del crucero, la solemne cúpula octogonal sobre trompas y el ábside principal. En la arquería del ábside se aprecian unos cuantos capiteles historiados, verdaderamente notables, que recogen todo el saber y la tradición de los canteros de la época. En el siglo XIII se añadieron en el muro norte dos naves en forma de T, en cuya decoración intervinieron los mismos canteros que dejaron su impronta en Aguilar de Campoo y otros templos de la zona. Sin embargo, no es el románico el único estilo representado en este templo.
   El ábside lateral derecho desapareció y fue sustituido en el siglo XVIII por la capilla de Juan de Frómesta, militar nacido en el valle que desde las Indias envió generosas contribuciones para el sostenimiento de la iglesia. Se trata de una capilla barroca con un excelente retablo salomónico, armoniosa cúpula y bajorrelieves de los evangelistas.
   En la capilla que está situada a la izquierda del crucero puede verse un hermoso retablo de madera policromada. También destacan en el templo dos Vírgenes góticas del siglo XIII, el Calvario, gótico del siglo XIV, y el sepulcro del abad Munio González.
   A 1 kilómetro escaso de la colegiata se encuentra un interesantísimo recinto en el que destaca el llamado palacio de Alvear, conjunto de cuatro edificios integrados en un bello parque, de los que dos han sido destinados a hostelería.
   El palacio en sí es una recia torre de tres plantas, del siglo XVI, con un añadido lateral que inicialmente fue de mampostería y ahora es de piedra de sillería. Junto a él se halla la capilla de San Juan, cuyo retablo principal contiene dos buenas tallas de madera datadas del siglo XVIII y dos interesantes lienzos de F. Bustamante en los laterales.