La continuación de este blog la puedes seguir a través del enlace Burguillos Viajero.

La continuación de Burguillos Viajero

Mostrando entradas con la etiqueta Íbero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Íbero. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de julio de 2012

388. BAZA (I), Granada: 7 de julio de 2007.

1. BAZA, Granada. Portada del cvto. de Sto. Domingo.

2. BAZA, Granada. Vista exterior de la colegiata de Sta. Mª.

3. BAZA, Granada. Antiguo Ayuntamiento.

4. BAZA, Granada. Escudo heráldico del exterior de la colegiata de Sta. Mª.

5. BAZA, Granada. Ventana de la colegiata de Sta. Mª.

6. BAZA, Granada. Portada de la colegiata de Sta. Mª.

7. BAZA, Granada. Portada cegada de la colegiata de Sta. Mª.

8. BAZA, Granada. Otra vista de la colegiata de Sta. Mª.

9. BAZA, Granada. La popular Casa de las Tetas.

10. BAZA, Granada. Igl. de Santiago

11. BAZA, Granada. Portada del cvto. de la Merced.

12. BAZA, Granada. Vista exterior del cvto. de la Merced.

13. BAZA, Granada. Torre de la colegiata de Sta. Mª.

BAZA (I), provincia de Granada: 7 de julio de 2007.
   Esta ciudad, antigua y populosa, se levanta en uno de los parajes de Andalucía mejor dotados por la naturaleza, al sur de la Hoya de Baza y en las primeras estribaciones de la sierra del mismo nombre.
   La ciudad conserva abundantes testimonios de su pasado esplendor. El más espectacular es la Dama de Baza, aunque la que se encuentra en el Museo Arqueológico Comarcal es copia del original. Se trata de una figura sedente de gran tamaño, 1,30 m de altura por 1,03 m de ancho, tallada en un bloque de piedra caliza local, policromada y cubierta la cabeza con un singular tocado. Fechada en el siglo IV a.C., pertenece al arte ibérico y fue esculpida para contener las cenizas de un difunto. De la misma época que la Dama es el Ídolo bastetano y una gran variedad de ánforas, hachas de sílex, etc.
   En la Plaza Mayor, centro administrativo de la población, además del Ayuntamiento, se localiza la colegiata de Santa María, obra de estilo gótico del siglo XVI, levantada sobre una antigua mezquita, cuya portada se atribuye a Diego de Siloé. Posee una bella torre de 1764, obra de Fray Pedro de Agustín, y es muy hermosa la entrada principal de estilo plateresco.
   En la calle Mesto, próxima a esta plaza, se sitúa la parroquia de San Juan Bautista, templo mudéjar con aportaciones góticas y renacentistas, de principios del siglo XVI. Saliendo de la Plaza Mayor por el arco de la Magdalena y doblando a la derecha por la calle Zapatería de Abastos se alcanza, tras dejar atrás la plaza de Abastos, la calle de las Majas, donde se alza la iglesia de Santiago, edificio mudéjar de planta rectángular y tres naves terminado en 1505, aunque ha sufrido reformas posteriores en los siglos XVI y XVII.
   La Calle Ancha, que se asoma al final de la de las Monjas, conduce a uno de los lugares más pintorescos de la ciudad, el barrio judío, en donde se conservan unos baños árabes del siglo X.
   En la Carrera del Palacio se localiza el soberbio palacio de los Enríquez, ejemplo de gran vivienda palatina de carácter rural y estilo mudéjar, que guarda entre otras joyas unos espléndidos artesonados.

domingo, 19 de junio de 2011

249. CIUDAD RODRIGO** (I), Salamanca: 30 de junio de 2006.

1. CIUDAD RODRIGO, Salamanca. Puerta de la Colada

2. CIUDAD RODRIGO, Salamanca. Castillo desde el exterior del recinto amurallado.


3. CIUDAD RODRIGO, Salamanca. Puerta de la Colada desde el interior.

4. CIUDAD RODRIGO, Salamanca. Castillo.

5. CIUDAD RODRIGO, Salamanca. Puente Romano.

6. CIUDAD RODRIGO, Salamanca. Verraco de la Plaza del Castillo.

7. CIUDAD RODRIGO, Salamanca. Casa de la Cadena.

8. CIUDAD RODRIGO, Salamanca. Antiguas Audiencia y Cárcel en la Plaza Mayor.

9. CIUDAD RODRIGO, Salamanca. Casa de los Cueto.

10. CIUDAD RODRIGO, Salamanca. Ayuntamiento.

CIUDAD RODRIGO** (I), provincia de Salamanca: 30 de junio de 2006.
   En el interior de su recinto por completo amurallado, la ciudad que refundara el conde Rodrigo González posee un amplísimo conjunto monumental de extraordinario interés, acaso insuficientemente valorado. Gozan de gran fama los Carnavales del Toro, únicos en su género.
   Pocas ciudades españolas de sus mismas dimensiones pueden ofrecer al visitante un paisaje urbano con tanta variedad y riqueza artística como Ciudad Rodrigo. Es cierto que acaso falte ese monumento u obra cimera que con su sola presencia es capaz de crear a su alrededor un foco de interés tan poderoso que incluso acaba transfigurando la mediocridad circundante. En contrapartida, la sensación que aquí acaba imponiéndose es la de que esta ciudad, concretamente su casco antiguo, forma un retablo de infinitas y preciosas piezas finamente engarzadas en la maravilla del conjunto. Un lugar para detenerse.
La muralla, el castillo y la Plaza Mayor
   La primera y monumental sorpresa de una ciudad que guarda muchas es, sin duda, el extenso recinto amurallado* alzado alrededor de todo el casco antiguo y que, con los fosos, parapetos, falsabragas y demás fortificaciones que le preceden, confiere a Ciudad Rodrigo una imagen inconfundible. La muralla de forma elíptica y más de 2 km de longitud, conserva algún tramo de época romana, aunque en su mayoría es una obra medieval (siglo XII) del alarife gallego Juan Cabrera. Inicialmente construida a base de guijarros y argamasa, fue modificada y reforzada en sucesivas ocasiones, sobre todo bajo el reinado de Felipe V, época en la que se realizaron los sistemas defensivos exteriores y se rebajó la altura del conjunto. Hoy su parte superior se ha convertido en un agradable paseo, bien acondicionado en algunos de sus tramos y con excelentes miradores.
   Siete puertas, construidas y restauradas en diferente épocas, constituyen otros tantos sugerentes pasadizos hacia el interior del recinto urbano. Por la de la Colada, situada al oeste, se accede al promontorio sobre el que se eleva el castillo*, mandado construir por Enrique II de Trastámara (siglo XIV). Con su perfil almenado y la cuadrada torre del homenaje, está perfectamente restaurado y funciona como parador turístico. A sus pies, el puente romano, también reconstruido varias veces a lo largo de los siglos, tiende sus arcos sobre el curso del Águeda completando una singular perspectiva exterior de la ciudad. En la misma plaza del Castillo, un tosco verraco de piedra, de unos 2.500 años de antigüedad, atestigua un remoto poblamiento celtíbero.
   Por la calle de la Colada, tras pasar ante la fachada, con una hermosa ventana haciendo esquina, de la casa de la Cadena (siglo XVI), se llega a la Plaza Mayor, que tiene en su acusada irregularidad uno de sus principales atractivos. Espacio público por excelencia, entre los edificios que la forman destacan, en la parte baja (número 16), la antigua audiencia y cárcel, obra del siglo XVIII, y, en la esquina con la calle de Madrid, la llamada casa de los Cueto* (siglo XVI), de fachada finamente ornamentada. Al fondo, en ángulo, el Ayuntamiento* es un palacete renacentista del siglo XVI, con pórtico y galería de arcos carpaneles entre esbeltos torreones blasonados y decoración plateresca. Fue reconstruido por Joaquín de Vargas en 1923, fecha en la que también se le añadió el ala lateral, en lograda imitación estilística.