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sábado, 27 de octubre de 2012

424. VILLAFRANCA DEL BIERZO* (I), León: 17 de septiembre de 2007.

1. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Vista del Castillo-Palacio.

2. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Detalle de los muros exteriores del Castillo-Palacio.

3. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Igl. de Santiago.

4. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Puerta del Perdón de la igl. de Santiago.

5. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Ábside de la igl. de Santiago.

6. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Cvto. de San Francisco.

7. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Portada del Cvto. de San Francisco.

8. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Retablo mayor de la igl. del Cvto. de San Francisco.

9. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Artesonado mudéjar de la igl. del Cvto. de San Francisco.

10. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Capilla de la igl. del Cvto. de San Francisco.

11. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Interior de la igl. del Cvto. de la Anunciada.

12. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Panteón de los marqueses en el interior del Cvto. de la Anunciada.

13. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Exterior de la colegiata de Sta. Mª.

14. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Vista general de la colegiata de Sta. Mª.

15. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Puente medieval.

16. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Fachada de San Nicolás el Real.

17. VILLAFRANCA DEL BIERZO, León. Interior de la igl. de San Nicolás el Real.

VILLAFRANCA DEL BIERZO* (I), provincia de León: 17 de septiembre de 2007.
   La más galaica de las ciudades leonesas, situada en el fértil valle donde confluyen el Valcarce y el Burbia, es una villa señorial crecida en torno a la magnífica calle del Agua.
   Muy cerca del acceso a la ciudad por la N-VI está el castillo-palacio, edificio fortificado de finales del siglo XV con macizos torreones laterales y aún habitado en una de sus partes. De él, a través de la mano de Cristóbal Halftter, han salido inspiradas partituras.
   De frente, una empinada cuesta lleva hasta la iglesia de Santiago*, templo románico (siglo XII) de gran importancia en la ruta jacobea, ya que ante su hermosa puerta del Perdón, enmarcada por cuatro arquivoltas sobre finas columnas con capiteles, los peregrinos impedidos para proseguir la ruta pueden ganar los mismos beneficios espirituales que en Compostela.
   En dirección al centro urbano, enseguida se alcanza la Plaza Mayor, que tiene a la vista, elevado, el convento de San Francisco, tal vez fundado por el santo de Asís. La portada es románica, y la iglesia, del siglo XVII, posee un artesonado mudéjar y destacables sepulcros góticos. Presidiendo la plaza, el edificio del Ayuntamiento, de principios de siglo, comparte la función municipal con las actividades culturales que se realizan en las dependencias, parcialmente restauradas, del antiguo teatro.
   Sería exagerado, aunque no inexacto, decir que Villafranca es ante todo una calle que atraviesa de punta a punta el primitivo núcleo urbano, avanzando a través de una armoniosa sucesión de palacios y casas con balconadas de destacables rejerías y rincones de gran belleza. Sería exagerado, pero queda dicho y la prueba es la calle del Agua**, vía peregrina por excelencia, en la que aún se adivina el ambiente medieval bajo el predominante aspecto renacentista y barroco de sus principales edificios. Hacia la parte central se concentran algunas de las más interesantes construcciones, como el palacio de Torquemada, edificio barroco rematado en sus flancos por airosos y originales templetes, y la contigua casa morisca (número 31), del siglo XV.
   Frente a ellos, la mansión de los Álvarez de Toledo, doblemente blasonada, y un poco más adelante, el convento de San José. Sendas lápidas recuerdan los lugares de nacimiento del novelista romántico Enrique Gil y Carrasco (número 15) y del erudito Padre Sarmiento (número 5).
   Próximo a esta calle, en la Rúa Nueva, está el convento de la Anunciada, levantado en el siglo XVII sobre un antiguo hospital de peregrinos. Posee una interesante iglesia barroca, con portada protegida por un gran arco y un destacable retablo en el interior, además de un panteón de los marqueses que lo fundaron.
   También por la calle del Agua, pero ahora hacia el extremo opuesto, se llega al espacio donde se levanta solitaria la inacabada colegiata de Santa María, construida sobre la anterior abadía de Cluniaco a partir de 1544 por un discípulo de Gil de Hontañón. Su estilo va desde el gótico tardío al herreriano, con elementos platerescos. Detrás de la colegiata se extiende la Alameda, configurada como un jardín de estilo francés.
   De regreso hacia el centro difícilmente pasará inadvertido un caserón de grandes dimensiones y aspecto severo en su traza renacentista y decoración barroca. Es San Nicolás el Real, fundado como colegio jesuítico a principios del siglo XVII y regentado por padres paúles.

jueves, 25 de octubre de 2012

423. LA CORUÑA** (II), capital: 16 de septiembre de 2007.

3. LA CORUÑA, capital. Vista de la Torre de Hércules.

4. LA CORUÑA, capital. Fachada del cvto. de Sto. Domingo.

5. LA CORUÑA, capital. Retablo de Ntra. Sra. del Rosario en su capilla del cvto. de Sto. Domingo.

6. LA CORUÑA, capital. Detalle de Ntra. Sra. del Rosario, del cvto. de Sto. Domingo.

7. LA CORUÑA, capital. Nave central de la igl. del cvto. de Sto. Domingo.

8. LA CORUÑA, capital. Fachada de la colegiata de Sta. Mª del Campo.

9. LA CORUÑA, capital. Una de las portadas laterales de la colegiata de Sta. Mª del Campo.

10. LA CORUÑA, capital. Muros laterales y Torre de la colegiata de Sta. Mª del Campo.

11. LA CORUÑA, capital. Detalle de la portada de la Epifanía de la colegiata de Sta. Mª del Campo.

12. LA CORUÑA, capital. Portada Principal de la colegiata de Sta. Mª del Campo.

13. LA CORUÑA, capital. Fachada de la igl. de San Jorge.

14. LA CORUÑA, capital. Galerías de la Marina.

LA CORUÑA** (II), capital de provincia: 16 de septiembre de 2007.
   Un apresurado paseo por la ciudad nos lleva en primer lugar a un Parque Celta poblado de estatuas, en el que nos encontramos a la Torre de Hércules**, gran faro romano de 58 m. que se ha convertido en el símbolo de la ciudad.
   La esbeltez barroca se plasma en el convento de Santo Domingo, con movida fachada dieciochesca en ángulo con la Casa de la Moneda, y una torre visiblemente torcida. En su interior se abre la capilla del Rosario, donde se venera la patrona de la ciudad.
   La colegiata de Santa María del Campo*, segunda parroquia del burgo medieval, que es obra de transición románica-gótica, consta de tres naves, tres portadas decoradas -por su factura destaca la Epifanía, en el tímpano de la principal- y una torre con remate piramidal.
   La cuesta de San Agustín nos deja frente a la fachada barroca de la ex-jesuítica iglesia de San Jorge, trazada por el gran arquitecto gallego Domingo Antonio de Andrade en 1693 (imaginería en el interior).
   El conjunto de galerías de la Marina* es el más homogéneo y espectacular que de este tipo de construcciones se conserva en España. La Coruña ha sido llamada Marineda (Pardo Bazán) o la ciudad del cristal merced a estos miradores nacidos en el siglo XIX, y considerados por aquel entonces algo indiscretos; aunque el aluminio blanco va sustituyendo a la madera, el gusto por las galerías permanece y los ejemplares abundad por toda la ciudad.

Enlace a la Entrada anterior de La Coruña**:
422. LA CORUÑA** (I), capital: 16 de septiembre de 2007.

sábado, 20 de octubre de 2012

419. SANTIAGO DE COMPOSTELA** (III), La Coruña: 15 de septiembre de 2007.

46. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Portada plateresca del Colegio de Fonseca.

47. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Patio del Colegio de Fonseca.

48. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada del palacio de Bendaña.

49. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Callejón de Entre Rúas, llamado "del Pañuelo".

50. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Exterior de la igl. de Sta. Mª Salomé.

51. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Portada de la igl. de Sta. Mª Salomé.

52. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Palacio renacentista de la rúa de Trás Salomé.

53. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Detalle de una de las portadas del cvto. de Ntra. Sra. de los Remedios o de las Huérfanas.

54. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada del cvto. de San Paio de Antealtares.

55. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Detalle de la portada de la Borriquita del cvto. de San Paio de Antealtares.

56. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada de la Universidad.

57. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada de la antigua igl. de los Jesuitas.

58. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada del colegio jesuíta de ejercitantes.

59. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Arco de Mazarelos.

60. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Igl. de San Fiz de Solovio.

61. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Exterior de la igl. de San Agustín.

62. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Portada de la igl. de San Agustín.

63. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Retablo del Cristo atado a la columna de la igl. de San Agustín.

64. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada de la igl. de Sta. Mª do Camiño.

65. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada del palacio de Fondevila.

66. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada de la Cap. de las Ánimas.

67. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Interior de la Cap. de las Ánimas.

68. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada de la igl. de San Bieito.

69. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada del Cvto. de las Madres Mercedarias Descalzas.

70. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Vista del Mon. de Belvís.

71. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada del Cvto. de Sto. Domingo.

72. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada del Cvto. del Carmen.

73. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Portada del Cvto. de Sta. Clara.

74. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Fachada del Cvto. de San Francisco.

75. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Interior de la igl. del Cvto. de San Francisco.

SANTIAGO DE COMPOSTELA** (III), provincia de La Coruña y capital de la comunidad: 15 de septiembre de 2007.
Las rúas paralelas**.
   Como sucedía con las cuatro plazas, también son cuatro las rúas paralelas que se prolongan desde la Catedral hacia el sur.
   Empezamos por la del Franco y A Raiña, unidas ambas por la florida plazuela de Fonseca y bien servidas de tabernas y restaurantes. Acaso fue la peregrina Santa Isabel de Portugal quien dio nombre a la segunda, aunque también pudo ser Doña Urraca. En cuanto a la del Franco, era asiento de mercaderes y cambistas de dicha nacionalidad. En ella se detuvieron los toros que trasladaban desde Iría el carro con el cuerpo del Apóstol, suceso que recuerdan una capilla y una fuente. El colegio de Fonseca, mandado construir por el tercer arzobispo de este linaje, se considera el origen de la Universidad. Los planos son de Juan de Álava y Alonso de Covarrubias. Ya funcionaba en 1544, y fue luego colegio mayor de nobles, sede de facultades y, en la actualidad, Biblioteca Xeral de la Universidad. Traspasada la portada plateresca (reformada en el siglo XVII), merecen ser visitados el interesante patio de aire salmantino, con la estatua sedente del fundador en su centro, la capilla y el aula de grados.
   A un paso queda la praza do Toural, con antiguas casas de soportales y el palacio de Bendaña (siglo XVIII), que alberga la fundación del pintor surrealista compostelano Eugenio Granell;  programa exposiciones temporales. Un atlante sostiene el mundo en lo alto; decían las malas y machistas lenguas que lo dejará caer cuando pase una mujer virtuosa a sus pies.
Enfilando la rúa do Vilar, la línea de fuga dirige la vista hacia la torre del Reloj. Ésta era la calle de los plateros, libreros, joyeros, sombrereros ..., y algo queda, sin carecer por ello de blasones. A su derecha se halla el estrecho callejón de Entre Rúas, también llamado "del Pañuelo", pues uno extendido casi lo cubre y, en cambio, no cabe un paraguas abierto.
   A medio camino aparece la iglesia de Santa María Salomé, muy reformada desde que la construyera Gelmírez. El porche del siglo XV cobija una portada románica flanqueada por una entrañable Anunciación gótica. En su interior, quevedescos angelotes gafudos revolotean en un altar barroco. La torre, del mismo estilo, se debe a José Crespo según un modelo compostelano muy imitado en Galicia. En la trasera rúa de Trás Salomé hay un palacio renacentista con logia tapiada.
   A la rúa das Orfas le viene el nombre por el convento de Nuestra Señora de los Remedios o de las Huérfanas. Son muy buenas las imágenes de Gambino de los altares; Asorey labró la tumba del cardenal Martín de Herrera. Estas rúas configuran la arteria comercial clásica, y aún bastante activa, de la zona antigua.
   Sin salir de la antigua almendra murada*.
   Desde la Quintana podemos rodear el convento de San Paio de Antealtares, visitando en primer lugar su templo. La modesta portada con el degüello del santo da paso a un amplio interior diseñado por fray Gabriel de las Casas y consagrado en 1707. Son notables la cúpula de artesonado y el retablo mayor, de Castro Canseco. En su Museo de Arte Sacro se conserva el ara de mármol y una columna del primitivo altar de la Catedral, el cuerpo de San Silviniano, orfebrería, vestimentas sagradas, imaginería, etc. El monasterio benedictino de varones ya existía en tiempos del rey Casto para custodia del sepulcro apostólico; desde 1499 fue ocupado por monjas de la misma orden. El actual edificio es de los siglos XVII y XVIII. Sólo podemos ver la portada conventual (en el torno se venden dulces, galletas y tartas de almendra o coco por encargo) y la llamada de la Borriquita, por el relieve que representa la Huida a Egipto y la decora; encima va una torre con enrejados y bellas chimeneas barrocas.
   Desde Trás San Paio puede cruzarse la noble praza de Feijoo. Cinco calles ofrecen una bella vista de las galerías escalonadas en la bajada de Xelmírez. Estamos en la cumbre del monte Libredón, antaño coronado por un castro.
   Por la rúa de dicho nombre se llega a la Universidad, edificio levantado entre 1769 y 1805 sobre el noviciado de la Compañía. Los benefactores de la institución y una alegoría de la Sabiduría están presentes en la fachada jónica de Melchor de Prado. En la actual Facultad de Geografía e Historia pueden visitarse el paraninfo y la biblioteca. A su lado, la antigua iglesia de los Jesuitas vio reconvertidos sus santos, a golpe de cincel, en San Pedro y San Pablo. Son destacables el retablo barroco de Simón Rodríguez y la tumba del arzobispo Blanco (1583).
   El arco de Mazarelos es la única puerta conservada del recinto murado; por ella entraba el vino de O Ribeiro a la ciudad. Da paso a la agradable praza do Instituto, con el colegio jesuita de ejercitantes y su gran blasón del arzobispo Yermo. Delante hay una estatua del prócer compostelano Montero Ríos (1832-1914), de Benlliure. El cercano templo de San Fiz de Solovio presenta una portada de arquivolta asida por arquillos de herradura y una Epifanía polícroma en el tímpano. La torre repite el peculiar modelo barroco compostelano. A su lado se halla el mercado neorrománico levantado en los años 40 por Vaquero; sus naves semejan basílicas. Más allá destaca la voluminosa silueta de San Agustín, surgida bajo el patrocinio del conde de Altamira (s. XVII). La gran fachada del templo tiene una sola torre. Merece ser conocido el paso de Cristo atado a la columna, de Diego de Sande. Los agustinos calzados fueron relevados por los jesuitas. Un colegio mayor se dispone en torno al claustro de Jácome Fernández.
   Santa María do Camiño, se encuentra en la rúa Travesa; Ferro Caaveiro le imprimió el toque rococó en 1770. Guarda el sepulcro con figura orante del conde de Amarante (siglo XVI). A su lado parte el callejón Sal se Podes, denominación alusiva a su retorcido trazado.
   Casas Reáis es vía de peregrinos y calle de pequeñas tiendas. Cuenta con dos casas modernistas, el palacio barroco de Fondevila (Fernández Sarela) y uno gótico haciendo ángulo. La capilla de las Ánimas, se debe a Miguel Ferro, con reformas de Ventura Rodríguez y López Freire. Dos columnas de orden colosal sostienen el frontón con relieve de las Ánimas. Prado Mariño realizó los relieves del interior en una material de su invención. El antiguo centro vital y comercial estaba en la praza do Campo, actualmente llamada de Cervantes por su fuente. Presenta buenas edificaciones, soportales y el templo neoclásico de San Bieito en un frente. Éste posee el tímpano gótico polícromo de la vieja iglesia, con la Adoración de los Magos.
   Los monasterios compostelanos y la Herradura*.
   Desde la céntrica praza de Galicia puede seguirse la antigua cerca o circunvalación de las murallas para conocer un largo rosario de conventos. El primero, el de las Madres Mercedarias Descalzas, fue fundado por el arzobispo Girón para doncellas nobles. Diego Romay hizo su iglesia (1673-1680) y Mateo de Prado el relieve de la Anunciación que presenta en la fachada. Por el calexón das Trompas se va hacia el monasterio de Belvís, fundado en 1305 por Doña Teresa González para donas dominicas y reedificado por Monroy. Engloba la capilla de la Virxe do Portal, a la que en otro tiempo acudían los endemoniados para sanar.
   El convento de Santo Domingo* muestra fachada de Andrade con una esbelta torre barroca; el mismo arquitecto realizó el claustro y la magnífica escalera triple de caracol. Es sede del Museo do Pobo Galego*, pedagógico y entretenido, dedicado al mundo rural y marinero, a los oficios tradicionales, etc. En la misma sede un pequeño museo municipal conserva los bocetos de Asorey y otras piezas. En la iglesia gótica mendicante, de tres naves y tres ábsides, una capilla ha sido convertida en el Panteón de Gallegos Ilustres, entre ellos, Rosalía, Cabanillas, Brañas, Asorey y Castelao.
   Por As Rodas se inicia la antigua carretera de La Coruña, actualmente rúa de Santa Clara, entre el sobrio convento del Carmen, del tiempo de Rajoy, y el de Santa Clara*, con fachada barroca "cubista" de placas, rematada por toneles: da la impresión de que el frontispicio se desmorona. Es una obra maestra y caprichosa de Simón Rodríguez. Para llegar al templo, que posee un retablo mayor de Andrade, se han de cruzar un pasillo y un patio.
   Más adelante ha sido creada un área de recepción turística, cuya larga cubierta establece una línea de fuga que concluye en el monumental convento de San Francisco. Su iglesia (1742-1749) sigue las trazas dadas por Simón Rodríguez; en una hornacina se halla una imagen del titular, obra de Ferreiro. La casa nació vinculada a la leyenda del carbonero Cotolai, al cual, el propio santo peregrino de Asís, le reveló el lugar donde hallaría un tesoro para que fundase su convento. El predio fue aforado a los monjes de Pinario por un simbólico cesto de peces pagado anualmente hasta el siglo XVIII. En la portería puede verse la tumba de Cotolai y en el claustro una arcada gótica, único resto de la sala capitular donde Carlos I reunió las Cortes de 1520.
   Del Colegio de Misiones para Tierra Santa y Marruecos, instalado en el siglo pasado, se conserva una colección de recuerdos que han configurado el Museo da Terra Santa.
   Frente a la iglesia se inauguró en 1930 la estatua de San Francisco, una de las mejores de Asorey.
   La rúa dedicada al santo de Asís conduce al Obradoiro.

Enlace a la Entrada anterior de Santiago de Compostela**:
418. SANTIAGO DE COMPOSTELA** (II), La Coruña: 15 de septiembre de 2007.