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jueves, 25 de octubre de 2012

423. LA CORUÑA** (II), capital: 16 de septiembre de 2007.

3. LA CORUÑA, capital. Vista de la Torre de Hércules.

4. LA CORUÑA, capital. Fachada del cvto. de Sto. Domingo.

5. LA CORUÑA, capital. Retablo de Ntra. Sra. del Rosario en su capilla del cvto. de Sto. Domingo.

6. LA CORUÑA, capital. Detalle de Ntra. Sra. del Rosario, del cvto. de Sto. Domingo.

7. LA CORUÑA, capital. Nave central de la igl. del cvto. de Sto. Domingo.

8. LA CORUÑA, capital. Fachada de la colegiata de Sta. Mª del Campo.

9. LA CORUÑA, capital. Una de las portadas laterales de la colegiata de Sta. Mª del Campo.

10. LA CORUÑA, capital. Muros laterales y Torre de la colegiata de Sta. Mª del Campo.

11. LA CORUÑA, capital. Detalle de la portada de la Epifanía de la colegiata de Sta. Mª del Campo.

12. LA CORUÑA, capital. Portada Principal de la colegiata de Sta. Mª del Campo.

13. LA CORUÑA, capital. Fachada de la igl. de San Jorge.

14. LA CORUÑA, capital. Galerías de la Marina.

LA CORUÑA** (II), capital de provincia: 16 de septiembre de 2007.
   Un apresurado paseo por la ciudad nos lleva en primer lugar a un Parque Celta poblado de estatuas, en el que nos encontramos a la Torre de Hércules**, gran faro romano de 58 m. que se ha convertido en el símbolo de la ciudad.
   La esbeltez barroca se plasma en el convento de Santo Domingo, con movida fachada dieciochesca en ángulo con la Casa de la Moneda, y una torre visiblemente torcida. En su interior se abre la capilla del Rosario, donde se venera la patrona de la ciudad.
   La colegiata de Santa María del Campo*, segunda parroquia del burgo medieval, que es obra de transición románica-gótica, consta de tres naves, tres portadas decoradas -por su factura destaca la Epifanía, en el tímpano de la principal- y una torre con remate piramidal.
   La cuesta de San Agustín nos deja frente a la fachada barroca de la ex-jesuítica iglesia de San Jorge, trazada por el gran arquitecto gallego Domingo Antonio de Andrade en 1693 (imaginería en el interior).
   El conjunto de galerías de la Marina* es el más homogéneo y espectacular que de este tipo de construcciones se conserva en España. La Coruña ha sido llamada Marineda (Pardo Bazán) o la ciudad del cristal merced a estos miradores nacidos en el siglo XIX, y considerados por aquel entonces algo indiscretos; aunque el aluminio blanco va sustituyendo a la madera, el gusto por las galerías permanece y los ejemplares abundad por toda la ciudad.

Enlace a la Entrada anterior de La Coruña**:
422. LA CORUÑA** (I), capital: 16 de septiembre de 2007.

sábado, 28 de julio de 2012

400. LUGO** (I), capital: 11 de septiembre de 2007.

1. LUGO, capital. Murallas romanas.

2. LUGO, capital. Nave central de la catedral de Sta. Mª.

3. LUGO, capital. Paso procesional de la Sagrada Cena de la catedral de Sta. Mª.

4. LUGO, capital. Tabernáculo y cúpula de la capilla de Ntra. Sra. dos Ollos Grandes de la catedral de Sta. Mª.

5. LUGO, capital. Detalle de Ntra. Sra. dos Ollos Grandes, de la catedral de Sta. Mª.

6. LUGO, capital. Girola de la catedral de Sta. Mª.

7. LUGO, capital. Retablo renacentista de la catedral de Sta. Mª.

8. LUGO, capital. Presbiterio de la catedral de Sta. Mª.

9. LUGO, capital. Vista del crucero de la catedral de Sta. Mª.

10. LUGO, capital. arco policromado de la catedral de Sta. Mª.

11. LUGO, capital. Nave lateral de la catedral de Sta. Mª.

12. LUGO, capital. Nave central de la catedral de Sta. Mª.

13. LUGO, capital. Zona central de la fachada neoclásica de la catedral de Sta. Mª.

14. LUGO, capital. Puerta de Santiago de la muralla romana.

15. LUGO, capital. Vista de la fachada neoclásica de la catedral de Sta. Mª.

16. LUGO, capital. Zona posterior de la catedral de Sta. Mª.

 17. LUGO, capital. Cristo Majestad de la puerta norte de la catedral de Sta. Mª.

18. LUGO, capital. Puerta norte de la catedral de Sta. Mª.

19. LUGO, capital. Otra vista de una de las torres de la catedral de Sta. Mª.

20. LUGO, capital. Fachada del Palacio Episcopal.

21. LUGO, capital. Zona absidial de la catedral de Sta. Mª.

22. LUGO, capital. Puerta norte y Torre de la catedral de Sta. Mª.

23. LUGO, capital. Fachada del ex cvto. de San Francisco.

24. LUGO, capital. Nave central del ex cvto. de San Francisco.

25. LUGO, capital. Capilla mayor del ex cvto. de San Francisco.

26. LUGO, capital. Fachada de la igl. de San Froilán.

27. LUGO, capital. Vista de la muralla romana.

28. LUGO, capital. Remate de los torreones de la muralla romana.

29. LUGO, capital. Fachada del Ayto.

LUGO** (I), capital de la provincia: 11 de septiembre de 2007.
   Es Lugo pequeña ciudad de servicios con un casco antiguo envuelto en murallas romanas, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su inconfundible pero agradable aire villego, plácido y de hábitos rutinarios muy arraigados, se mantiene en armónica convivencia con los nuevos tiempos. En toda Galicia ha adquirido fama como centro del buen y copioso comer: no hay más que darse una vuelta por sus calles para comprobar cuán cierta es dicha afición entre los nativos. Se combate de esta forma un riguroso clima invernal escasamente suavizado por el mar.
   La práctica totalidad de los monumentos se encuentran agrupados dentro de las murallas romanas. En este pequeño mundo cercado todo está vecino, y se hace muy agradable un paseo que tenga como etapas principales la catedral y el Museo Provincial.
   En el subsuelo duermen los restos de una ciudad romana que aflora cada vez que se construye un edificio nuevo.
La muralla
Aunque maltrechas, las murallas romanas** siguen cautivando por su magnitud, y son el recinto defensivo de esta época mejor conservado del mundo. Rodean un perímetro completo de algo más de 2.100 m. de largo en el que se suceden 72 cubos enteros; el aparejo es de lajas de pizarra con sillares graníticos de refuerzo en  algunas puertas, la altura media va de los 10 a 15 m., y el remate de los torreones se ha perdido, exceptuado un arranque con dos vanos cercano a la puerta de San Pedro. Entre las 10 entradas actuales merecen ser destacadas la puerta Miñá o del Carmen, de aspecto antiguo, usada por los peregrinos jacobeos; la Nova, muy reformada, que daba paso a la vía hacia el faro coruñés; la de San Pedro o Toledana, enfilada en dirección a Asturica; la de Santiago, y la Falsa.
   Hace unos años recibió un premio de Europa Nostra al ser librada por completo de los numerosos edificios que tenía adosados, y en el año 2000 protagonizó el proyecto Cumulum, pues entre sus iniciativas para reclamar su declaración como Patrimonio de la Humanidad fue totalmente rodeada por miles de libros. La UNESCO respondió afirmativamente a la petición a fin de año. El hablar de las bellas panorámicas que se divisan desde su paseo de ronda ya es un tópico inexacto, dado que éstas se han perdido por la excesiva altura de los nuevos edificios circundantes. Sólo en el tramo entre la catedral y la puerta del Obispo Odoario se mantiene cierta perspectiva. Junto a la Porta Miñá puede visitarse Luci Imago, una sala municipal permanente sobre el Lugo romano, en donde podremos observar diversas piezas arqueológicas.
Intramuros
   La puerta de Santiago, construida en 1759 y decorada con un Matamoros, nos conduce directamente a la catedral de Santa María**. Una agradable plaza hace de atrio ante la monumental fachada neoclásica diseñada por Lemaur y Sánchez Bort, que sólo es un telón para ocultar la basílica románico-gótica iniciada en 1129 por el obispo Pedro Peregrino sobre dos anteriores. El arquitecto Raimundo de Monforte se adecuó al modelo compostelano en una planta de tres naves con crucero y girola a la que se abren cinco capillas, aunque las obras se prolongaron hasta el siglo XIV con la consiguiente modificación de las partes altas (cabecera, triforio y bóvedas).
   Entre las capillas destaca sobre todas la de Nosa Señora dos Ollos Grandes, levantada por Fernando de Casas en 1720 para mayor honra de la titular, que es una expresiva imagen gótica de la Virgen cobijada bajo un tabernáculo. En ambos brazos del crucero aparece recompuesto el antiguo retablo mayor de Cornelis de Holanda, trasladado así para mejor recrear en el presbiterio un ambiente dieciochesco que resaltase la custodia permanentemente expuesta. Obra capital en el panorama barroco español es la sillería de coro, en nogal, salida entre 1621 y 1625 de la gubia de Francisco de Moure. La sacristía, Sala Capitular y claustro también tienen un notable valor por la participación de los principales arquitectos del barroco gallego en su ejecución. El tesoro, muy mermado tras la expoliación napoleónica, puede ser visitado ocasionalmente. Si salimos por la puerta norte, veremos un elegante Cristo Majestad en su tímpano (siglo XIII) así como un capitel pinjante polícromo historiado con la Santa Cena, para algunos debe entenderse en relación con el culto eucarístico, pero para otros esconde un misterio, pues además de los doce apóstoles aparece recostada una figura femenina (¿la Magdalena?), igual que en la representación de Leonardo que tanto ha dado que hablar. A su lado se levanta una airosa torre gótico-renacentista, mientras que los arbotantes ojivales de la cabecera se mezclan con la elegancia barroca de capilla-camarín de la patrona de la ciudad. Un edificio del siglo XIX sabiamente reconstruido en 1992, en la actualidad sede de la Fundación Caixa Galicia (exposiciones), cierra la plaza de Santa María, armónico y ecléctico conjunto completado por el Palacio Episcopal (siglo XVIII), de aspecto pacego. Por la rúa Bispo Basulto alcanzamos la animada zona de los vinos, presidida por la típica praza do Campo, que ocupa el lugar del foro romano y del mercado medieval. Una fuentecilla con un San Vicente Ferrer rematándola queda enmarcada por antiguas casas de soportales. La estrecha rúa Nova deja a un lado el ex convento de San Francisco, cuya iglesia (ahora de San Pedro), es claro exponente de la arquitectura mendicante medieval.
   Haciendo ángulo con la fachada y torre está la entrada al Museo Provincial*. Posee una de las mejores instalaciones de Galicia y, con la ambiciosa ampliación realizada, se ha convertido en un centro cultural. La planta baja se asienta en las dependencias del extinto convento: el claustro gótico del siglo XV (epigrafía, heráldica, escultura funeraria y relojes de sol), el refectorio (siglo XVIII) y la cocina. Tres salas están dedicadas al arte sacro (orfebrería, pintura e imaginería). En la planta alta se muestran las ricas colecciones de arqueología, orfebrería prerromana y romana, numismática y medallística, azabaches, vidrio y cerámica (especialmente la de Sargadelos). La romántica sala de retratos, relojes y abanicos se halla antecedida por un noble vestíbulo circular en el que se pueden ver el San Francisco y la Ofrenda a San Ramón, obras del gran escultor gallego Asorey.
   Otros espacios monográficos se dedican a artistas lucenses como el paisajista romántico Villaamil y Castro, los pintores Corredoyra, Castro Gil, Julia Miinguillón, el grabador ourensano Prieto Nespereira o, como última adquisición, la colección de pintura decimonónica de la Fundación Nelson Zumel, que también incluye obras de este autor y de Antonio Casero.
   En calidad de depósito merece destacarse la representación de la pintura y escultura de los siglos XVIII al XX (escuela napolitana, paisajismo español y pintura catalana). Hay también una sala de exposiciones temporales.
   En la vecina plaza de Santo Domingo aparece la iglesia del convento de los Predicadores, hoy de Agustinas, con una cabecera gótica triple parecida a la franciscana. Su sacristía está profusamente decorada en estilo barroco. Una gran columna rematada con el águila imperial, monumento al Bimilenario de la ciudad, preside dicha plaza.
   El mercado ambienta las mañanas de esta zona comercial. Muy cerca  están el amplio edificio de la Diputación Provincial, y la elegante iglesia barroca de San Froilán.
   La recta y arbolada rúa da Raiña, inaugurada por Isabel II, pasa al lado del templo clasicista de Santiago "A Nova" para morir en la plaza de España, auténtico centro del recinto. Su alameda, precedida de unos leones, tiene un kiosco de la música y cuidados jardines que nos trasladan a tiempos pretéritos. A los lados se levantan el Círculo de Bellas Artes, el viejo Seminario, hoy casa de los padres franciscanos y las arcadas de los Cantones, en las que se abren sus cafés. Al frente se alza la peculiar fachada del Ayuntamiento, trazada por Lucas Ferro Caaveiro en 1740; sobre los soportales posee un balcón corrido, el escudo, torrecillas y remates varios. La torre del reloj es posterior.
Extramuros
   Fuera del casco antiguo poco es lo que hay que ver. Desde luego se echa en falta una ronda exterior arbolada que evitase los constantes daños ocasionados por el tráfico y la meteorología a la muralla. El Seminario Mayor (Ánxel López Pérez, 2) alberga el Museo Diocesano, con colecciones de arte sacro, pintura, numismática y epigrafía. En el parque de Rosalía de Castro, hay variadas especies arbóreas, algunos monumentos, como el de la escritora que le da nombre o el del  alcalde López Pérez, por Asorey, y un mirador sobre el río Miño y la verde campiña.
   Saliendo por la avenida da Coruña quedan a mano derecha el parque de Frigsa y el auditorio.
   A orillas del río, en el barrio de A Ponte, encontramos las Caldas de Lugo, con aguas termales bicarbonatadas y sulfuradas cuyo manantial central brota a 43,8 ºC. Los romanos ya habían explotado las propiedades curativas del caudal, hecho que explica que el actual hotel se levante sobre unas termas, de las que quedan tres salas con parte de las bóvedas.
   También en la ribera del Miño se localizan una playa, un largo y bien acondicionado paseo con jardines, los tres pabellones del recinto ferial y, precedido de un lago artificial, el moderno auditorio.
   Cruzamos el río por un puente, de origen romano, reformado con posterioridad. En la orilla contraria se desarrolla el popular barrio de A Ponte, en el cual tiene asiento el club fluvial con sus instalaciones deportivas.

martes, 24 de julio de 2012

396. ASTORGA* (I), León: 10 de septiembre de 2007.

1. ASTORGA, León. Vista del paseo de la muralla con el Palacio Episcopal y la Catedral al fondo.

2. ASTORGA, León. Fachada de la igl. de San Francisco.

3. ASTORGA, León. Mosaico de la Casa Romana.

4. ASTORGA, León. Fachada de la igl. de San Bartolomé.

5. ASTORGA, León. Detalle de la fachada de la igl. de San Bartolomé.

6. ASTORGA, León. La plaza de España con el Ayuntamiento al fondo.

7. ASTORGA, León. Fachada del Ayuntamiento.

8. ASTORGA, León. Vista general del Pal. Episcopal.

9. ASTORGA, León. Detalle de la fachada renacentista de la catedral.

10. ASTORGA, León. Fachada renacentista de la Catedral.

11. ASTORGA, León. Fachada principal de la Catedral.

12. ASTORGA, León. Otra vista de la fachada principal de la Catedral.

13. ASTORGA, León. Detalle de la fachada principal de la Catedral.

ASTORGA* (I), provincia de León: 10 de septiembre de 2007.
   La capital de la Maragatería alza su recinto histórico, parcialmente amurallado, en una zona de confluencia de importantes vías de comunicación. Núcleo destacado en épocas romana e hito imprescindible de la ruta jacobea, Astorga sigue siendo una ciudad con atractivo monumental y carácter propio.
   La ruta jacobea, bien señalizada a lo largo de la ciudad, sigue siendo el itinerario más interesante para recorrerla. Desde el barrio de San Andrés, que se sitúa al este en torno a la iglesia del mismo nombre, una empinada cuesta conduce hacia el interior del recinto amurallado, tras pasar por los restos de antiguos hospitales de peregrinos, entre ellos el de las Cinco Llagas, destruido por un incendio.
   Frente a la plaza de San Francisco se encuentra el agradable jardín de la Sinagoga, parque arbolado que se asoma sobre las murallas de origen romano, aunque reconstruidas en la Edad Media. en la misma plaza se alzan la iglesia de San Francisco, que sólo conserva algunos elementos de su originaria construcción gótica, y el convento de los Padres Redentoristas. Ante su fachada se han sacado a la luz los restos de una antigua casa romana con valiosos mosaicos. Un sencillo monumento dedicado al bimilenario de la ciudad (1986) preside la animada plaza a la que da nombre la iglesia de San Bartolomé, del siglo XIII, con trazas románicas en la torre y fachada triangular gótica.
   Muy cerca, el espacioso recinto de la plaza de España, con soportales en varios de sus lados, está presidido por el Ayuntamiento*, del siglo XVII, del que destaca la hermosa fachada barroca con torres laterales que se unen al cuerpo central por medio de elegantes balaustradas. La espadaña acoge la campana en la que los célebres maragatos articulados dan las horas. El edificio, en cuyos sótanos se localiza la ergástula romana (cárcel de esclavos), ha sido restaurado en los últimos años. Contigua se halla la comercial plaza de Santocildes, presidida por el monumento a los Sitios y, en sentido opuesto, el santuario de Fátima, con capiteles románicos en su fachada.
   La antigua Rúa Mayor (calle de Pío Gullón), en la que existen nobles casonas con peculiares galerías y amplios zaguanes, y las calles de Postas y Santiago llevan hasta el núcleo monumental. Lo primero que se encuentra es el curioso Museo del Chocolate que cuenta entre sus fondos con maquinaria, carteles, envoltorios y fotografías, testigo de lo que fue antaño una floreciente industria que dio gran fama a la ciudad. Más adelante aparece la fantástica silueta del Palacio Episcopal*, obra de recreación gótica iniciada por Gaudí a finales del siglo XIX. En sus dependencias, entre las que destaca el salón del trono y la capilla, está instalado el Museo de los Caminos*, con una extensa colección de obras artísticas relacionadas con el pasado de la ciudad y la comarca.
   Muy cerca, configurando un sigular conjunto con el anexo hospital de San Juan y la barroca iglesia de Santa Marta -a la que está adosada la capilla de San Esteban, con la curiosa celda de los Emparedados de por medio-, se levanta la Catedral**. Desde ésta, la calle dedicada al poeta astorgano Leopoldo Panero y la de la Portería circundan el convento del Sancti Spiritus y conducen a la puerta del Obispo, por la que los peregrinos abandonaban la ciudad.
   Existen en Astorga otros templos y edificios de interés, entre ellos el enorme caserón del Seminario, en cuyo claustro trabajó Gaudí. Además hay agradables rincones como el parque del Aljibe, situado a espaldas de la catedral, o el paseo que recorre la parte mejor conservada de la muralla, desde el que en días claros se contemplan buenas vistas de la comarca maragata con el Teleno al fondo.