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martes, 13 de noviembre de 2012

441. SEVILLA** (CXXIX), capital: 4 de octubre de 2007.

868. SEVILLA, capital. El monumento a Curro Romero con la Real Maestranza de testigo.

SEVILLA** (CXXIX), capital de la provincia y de la comunidad: 4 de octubre de 2007.
   Mostramos una imagen del monumento que la ciudad de Sevilla le dedica a Curro Romero, escultura en bronce obra de Sebastián Santos Calero en 2001, y ubicada en los jardines junto a la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería, y que muestra al Faraón de Camas en una de sus más clásicas estampas: el desplante que realizó ante un toro de Gabriel Rojas en la Feria de Abril de 1984.

Enlace a la Entrada anterior de Sevilla**:
440. SEVILLA** (CXXVIII), capital: 4 de octubre de 2007.

domingo, 4 de noviembre de 2012

432. BELEÑA (I), Salamanca: 18 de septiembre de 2007.

1. BELEÑA, Salamanca. Monumento de San Cristóbal.

BELEÑA (I), provincia de Salamanca: 18 de septiembre de 2007.
   Es ésta una pequeña población de la Tierra de Alba, en la Vía de la Plata.
   De esta villa hemos escogido su original escultura pétrea de San Cristóbal, obra contemporánea de Ángel González, singular por estar el Niño Jesús a horcajadas en una posición cuasi imposible.

miércoles, 31 de octubre de 2012

428. SANTA MARTA DE TERA (I), Zamora: 18 de septiembre de 2007.

1. SANTA MARTA DE TERA, Zamora. Escultura del apóstol Santiago en la puerta sur de la igl.

2. SANTA MARTA DE TERA, Zamora. Portada Sur de la igl.

3. SANTA MARTA DE TERA, Zamora. Ábside plano de la igl.

4. SANTA MARTA DE TERA, Zamora. Portada renacentista de la igl.

5. SANTA MARTA DE TERA, Zamora. Interior de la igl.

6. SANTA MARTA DE TERA, Zamora. Capitel del alma rodeada de mandorla subiendo al cielo, en el interior de la igl.

SANTA MARTA DE TERA (I), provincia de Zamora: 18 de septiembre de 2007.
   Aldea de Camarzana de Tera, hoy casi olvidada que, sin embargo, transpira sabor jacobeo con una de las tallas más conocidas de las que representan al apóstol y que dignifican a la Vía de la Plata como una de las rutas jacobeas secundarias más importantes.   
   A unos 28 km de Benavente por la C525, en medio de un agradable paisaje ribereño, se encuentra la iglesia románica de Santa Marta de Tera**, en el pueblecito de igual. Considerada por muchos como la joya del románico rural zamorano. A base de materiales pizarrosos en los muros y arenisca en las partes escultóricas, se edificó en el año 1077 sobre un monasterio del siglo X, lo que la convierte en la construcción románica más antigua de la provincia. Tiene planta de cruz latina y su cabecera, rectangular, es una probable herencia prerrománica que merece una detenida contemplación por la belleza de los detalles escultóricos. Simétricas impostas ajedrezadas recorren los muros del edificio, y las cornisas, también ajedrezadas, se apoyan sobre modillones esculpidos con motivos vegetales o animales. La portada principal, al sur, está compuesta por tres arquivoltas de medio punto, apoyadas las dos exteriores sobre columnas con vistosos capiteles. La flanquean dos magníficas estatuas* que representan a Santiago el Mayor (izquierda) y, probablemente, a San Pedro. De gran expresividad son asimismo los capiteles del interior.

martes, 30 de octubre de 2012

427. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE** - El Campillo (I), Zamora: 18 de septiembre de 2007.

1. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Vista general de la igl.

2. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Portada lateral de la igl.

3. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Visión posterior de la igl.

4. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Ventanal geminado de la igl.

5. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Decoración en el arco de la portada principal de la igl.

6. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Ábside de la capilla mayor de la igl.

7. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Detalle del crucero de la igl.

8. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Vista del interior de la igl. hacia los pies.

9. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Vista del interior de la igl. hacia la cabecera.

10. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Apóstol de un capitel de la igl.

11. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Capitel de la escena de El sacrificio de Isaac.

12. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Capitel con escena arquitectónica.

13. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Capitel con escena de pajaros picoteando uvas.

14. IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE - El Campillo, Zamora. Basa del capitel con decoración vegetal.

IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA NAVE** - El Campillo (I), provincia de Zamora: 18 de septiembre de 2007.
   Todo el interés de este pequeño pueblo, situado a unos 23 km. al noroeste de la capital, radica en la iglesia visigótica de San Pedro de la Nave, uno de los primeros templos cristianos de España.
   Hay que atravesar todo el caserío para encontrar, en la parte alta del pueblo, la iglesia de San Pedro de la Nave**, probablemente el monumento prerrománico más importante de España, magnífico en su sencillez exterior y bien atendido por los vecinos que se turnan en la tarea de hacer posible su visita. Datada en el siglo VII, aunque reconstruida parcialmente en el siglo XII, permaneció durante centurias enmascarada por la cal y en estado de semiabandono, hasta que un cronista local dio noticia de ella en 1870. Se encontraba situada a la orilla izquierda del Esla, en una pequeña hondonada. El pueblo al que pertenecía está ahora sumergido bajo el cercano embalse de Ricobayo, y por ese motivo el templo, cuya importancia puso de manifiesto el historiador Manuel Gómez Moreno, fue trasladado piedra a piedra, entre 1930 y 1932, y reconstruido en su ubicación actual.
   La iglesia, que al parecer formaba parte de un monasterio visigodo, tiene planta de cruz griega, con tres naves, de mayor altura la central, y dos pórticos cerrados en los extremos del crucero, sobre cuyo centro se alza una linterna. Muestra una apariencia exterior caracterizada por la armoniosa disposición de volúmenes en tres niveles diferentes, sensación que se intensifica al penetrar en el interior, donde la combinación de arcos de herradura y de medio punto, las bóvedas de cañón, los ventanales geminados y las marmóreas columnas funden tradiciones constructivas hispanas, latinas y orientales para crear un espacio de singular belleza. Mención aparte merece la decoración, ejemplo cimero, aunque de varias manos, del arte visigótico. Entre un cúmulo de detalles sorprendentes (crismones, racimos y otros motivos vegetales, aves que picotean frutos, máscaras ... e incluso un reloj solar), destacan los excepcionales capiteles historiados** de las columnas del crucero, sobre todo los que representan a Daniel en el foso de los leones y El sacrificio de Isaac.
   En definitiva, se trata de un eslabón imprescindible en la cultura arquitectónica cristiana, antecedente directo del románico.

martes, 16 de octubre de 2012

418. SANTIAGO DE COMPOSTELA** (II), La Coruña: 15 de septiembre de 2007.

27. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Una de las pandas del claustro de la Catedral.

28. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Las torres de la fachada principal de la Catedral desde el claustro.

29. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Retablo gótico de una de las capillas de la Catedral.

30. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Coro Pétreo reconstruido de la Catedral.

31. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Tímpano del Pórtico de la Gloria de la Catedral.

32. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Escultura de Santiago el Mayor en el parteluz del Pórtico de la Gloria de la Catedral.

33. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Pilar del Pórtico de la Gloria de la Catedral.

34. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Otro de los pilares del Pórtico de la Gloria de la Catedral.

35. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Interior de las naves de la Catedral.

36. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Mausoleo con los restos de Santiago, en la Catedral.

37. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Retablo de una de las capillas de la Catedral.

38. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Otro retablo de las capillas laterales de la Catedral.

39. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Girola de la Catedral.

40. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Cimborrio sobre el crucero de la Catedral.

41. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Retablo Mayor de la Catedral.

42. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Nave del crucero de la Catedral.

43. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Otra vista de la nave sobre el crucero de la Catedral.

44. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Portada de acceso a una dependencia de la Catedral.

45. SANTIAGO DE COMPOSTELA, La Coruña. Vista de las naves del crucero de la Catedral.

SANTIAGO DE COMPOSTELA** (II), provincia de La Coruña y capital de la comunidad: 15 de septiembre de 2007.
La Catedral**.
   De 1075 a 1211 se desarrolló la construcción del templo románico de mayor envergadura en la Península. Bernardo el Viejo, Roberto, Esteban, Bernardo el Joven y, en una fase posterior, Mateo, dirigieron sucesivamente la obra. El modelo escogido fue el de las basílicas de peregrinación: planta de cruz latina con tres naves que se prolongan en el crucero, girola con capillas absidiales y triforio. La nave central aparece cubierta con una bóveda de cañón, y las laterales, con bóvedas de arista. Recomendamos el acceso por la doble escalinata del Obradoiro (principios del siglo XVIII) para, al traspasar las puertas, toparnos de golpe con el famoso Pórtico de la Gloria**, prodigio escultórico legado a la posteridad por el Maestro Mateo y su taller. Oculto al exterior y en parte mutilado por la obra barroca, su estilo se adentra en un acentuado naturalismo, considerado por unos cumbre del románico y por otros preludio del gótico.
Fue iniciado tras la visita de Fernando II (1168) y, según reza una inscripción, el gran tímpano se colocó en 1188. La visión apocalíptica de San Juan se extiende por los tres arcos. Desde las bóvedas, ángeles trompeteros convocan al Juicio.
   En el tímpano se plasma la Gloria: preside el Salvador, rodeado por el Tetramorfos y otros ángeles con instrumentos de la Pasión; al fondo la multitud de los justos escucha con deleite el concierto medieval interpretado por los 24 ancianos desde la arquivolta.
   En el parteluz que lo sostiene, una columna  marmórea hilvana la genealogía humana de Cristo y el capitel su naturaleza divina. Encima, la bellísima imagen de Santiago el Mayor da la bienvenida a sus romeros como maestro y prelado con báculo en tau.
   Conversan los Profetas en el pilar izquierdo y los Apóstoles en el derecho, todos con expresivos ademanes y rostros individualizados. Cada lado simboliza, respectivamente, el Antiguo y el Nuevo Testamento, el Purgatorio o el Infierno.
   Entre las curiosidades y recreaciones del Pórtico sobresale la del santo dos croques, figura situada al pie del mainel, mirando al altar. Una tradición sostiene que es la figura del mismísimo Maestro Mateo, el cual fue privado así para siempre de la contemplación de su magna obra por haber caído en la osadía de haberse colocado entre los que disfrutaban de la Gloria: tres golpes en su cabeza nos transmitiría su genio, aunque, quizás buscando la fuerza, la gente se los da por error en el Sansón del frente. Otro hábito ritual es la colocación de la mano allí donde lo hicieron millones de personas en el parteluz.
   La risueña mirada de Daniel parece ser que iba dirigida hacia los prominentes pechos de la reina de Saba (enfrente), oportunamente mandados rebajar por un prelado.
   En el plano inferior, unos tragicómicos monstruos sostienen el pórtico, hartos sin duda de los alaridos que profieren los condenados, sometidos a suplicio por los demonios del infierno.
   Ya sólo nos queda deducir cómo sería la chillona policromía antes del vaciado en yeso que fue efectuado para el museo londinense de reproducciones artísticas, y seguir la visita por las naves. Una trampilla permite la bajada a las excavaciones (es necesario concertar la visita). La nave central fue despejada en 1945 al retirar la sillería del coro, que tras permanecer muchos años en el monasterio de Sobrado, ha sido restaurada y trasladada al coro alto de San Martín de Pinario; el coro de madera, a su vez, había sustituido el pétreo del Maestro Mateo. Romay realizó los órganos en el siglo XVIII.
   En el centro del crucero se alza una cúpula gótica de la que cuelga la perola para enganchar el botafumeiro, el mayor incensario del mundo, utilizado ya desde el siglo XIV para aromatizar el templo. Resulta espectacular verlo elevarse hasta las bóvedas del crucero, hábilmente guiado y detenido por los tiraboleiros. El actual, de latón plateado, data de 1851, y se hace funcionar en las solemnidades o por previo encargo y pago de la ofrenda.
   Adosados a los pilares están el relicario de los bordones de Santiago y San Franco de Siena, y las estatuas limosneras del Alfeo (1393) y Salomé (siglo XV). Los púlpitos son de Juan Bautista Celma (finales del siglo XVI); muestran peanas sireniformes y delicados relieves con pasajes de la vida y la leyenda del Apóstol. El altar mayor fue diseñado por Vega y Verdugo, y realizado por Peña de Toro. Se pretendió hacer un baldaquino al modo del de San Pedro de Roma, pero fue difícil adaptarlo al remplo románico, resultando muy aparatoso, con sus columnas salomónicas, el doselón sostenido por pesados angelotes y un Matamoros en el remate. El camarín se cubre con la estatua del titular, que aunque fue realizada en el siglo XIII, está revestida con esclavina de plata dorada por Monroy. A ella se asciende desde la girola para darle el abrazo. Sobre la imagen pendía una corona que se ponían los peregrinos, al tiempo que dejaban su sombrero en la cabeza del Apóstol, que así variaba constantemente de tocado para regocijo de los presentes.
   Por otro pasadizo de la girola se desciende al mausoleo para orar ante la urna argéntea con los restos de Santiago y sus discípulos Teodoro y Atanasio. Aún es visible una mínima parte de la obra romana; la cripta fue habilitada y abierta en el Año Santo de 1885. En el brazo meridional del crucero se sitúan las puertas platerescas de la sacristía y el claustro, ambas de Juan de Álava; junto a la segunda fue empotrado el tímpano de Clavijo.
   El deambulatorio original se salvó al no llevarse a cabo un proyecto de ampliación en estilo gótico. En él iniciamos el recorrido por las capillas. La primera es la del Pilar, iniciada por Andrade y concluida por Casas. Concebida para sacristía, acabó como mausoleo de Monroy. Decorada con mármoles y jaspes, en su retablo Santiago ora ante la aparición mariana de Zaragoza. Siguen la capilla de Mondragón (siglo XVI), con un Descendimiento en barro cocido de influencia flamenca, y la de Doña Mencía, con el sepulcro de la fundadora, hasta la Puerta Santa, decorada con dos esculturas mateanas polícromas. Las hojas de bronce, que en la parte interna plasman varios episodios de la vida y leyenda de Santiago, fueron encargadas a Suso León y estrenadas en el año santo de 2004; su colocación hace preludiar que la tradición inaugural del jubileo, con el derribo del muro de cascotes de piedra por parte del arzobispo, desaparecerá. En el centro de la girola está la capilla del Salvador o de San Luis, rey de Francia. Un capitel indica que este lugar comenzó la obra de la Catedral. Tiene un retablo plateresco. En la capilla de Nuestra Señora la Blanca vemos las tumbas de los Españas, un retablo barroco en la capilla de San Juan, y el mausoleo del maestrescuela Diego de Castilla y altar platerescos (Maestro Arnao) en la capilla de San Bartolomé, con su traza románica intacta. La capilla de la Concepción, en el ángulo del crucero, era de la cofradía de la Prima. Su retablo muestra a la Virgen de la O (Cornelis de Holanda) y un Descendimiento (Fernández de Sande). La de la Soledad, antes del Sancti Spiritus, acoge otras imágenes del trascoro. Un pasillo une el antiguo oratorio benedictino de la Corticela con la Catedral. Data del siglo XIII y fue parroquia de extranjeros y vascos. Destaca la Adoración de los Magos del tímpano. Las capillas de San Andrés y San Antonio tienen altares barrocos. Pasada la de Santa Catalina, un Matamoros procesional de Gambino, que ha dado lugar a una reciente controversia sobre la oportunidad o no de que siga siendo objeto de culto, cabalga en su lucillo. Ya en la nave del Evangelio vemos la neoclásica capilla de la Comunión, que sustituyó a la de Mendoza, donde se conferían los grados universitarios (ser conserva una Virgen gótica). Ferro Caveiro diseñó su planta elíptica, con una gran cúpula, para alojar los enterramientos de Lope de Mendoza y Bartolomé Rajoy. Por fin en la del Cristo de Burgos es venerada una copia del célebre Crucificado; pueden asimismo verse las tumbas de los arzobispos Carrillo (siglo XVII) y García Cuesta.
   El Museo Catedralicio* puede comenzar a visitarse por la mal llamada Catedral Vieja, edificada en tiempos de Gelmírez para salvar el desnivel del terreno y reforzada por Mateo para sustentar su pórtico. A continuación se sube a la catedral para seguir el recorrido por diversas salas. Juan de Álava trazó la capilla de las Reliquias (nave de la Epístola). En el moderno retablo de Magariños se admiran relicarios tan notables como el busto de Santiago Alfeo (1332) o los santiagos peregrinos medievales de Coquatrix, Roucel y el arzobispo Isorna. Otra pieza destacada es el retablillo de alabastro inglés John Goodyear (siglo XV). A la estancia fue trasladada el Panteón Real, con tumbas del conde de Galicia Raimundo de Borgoña, Doña Berenguela -esposa de Alfonso VI-, Doña Inés de Castro, Pedro Froilaz y los reyes Fernando II (de Mateo) y Alfonso IX. Entre ésta y el tesoro se ha colocado la lauda de Teodomiro.
   El tesoro se expone en la capilla de San Fernando, y en él sobresale la custodia procesional en plata dorada del taller de Antonio de Arfe (1539-1544). Los delicados relieves de su peana fueron más tarde copiados en los púlpitos.
   En el actual claustro, que sustituye al románico, trabajaron desde 1505 y durante setenta años la flor y nata de los arquitectos del Renacimiento: Juan de Álava, Alonso de Covarrubias, Juan de Badajoz, Rodrigo Gil de Hontañón y Juan de Herrera. El patio tardogótico está decorado con motivos platerescos; en fecha reciente ha sido cubierto por una estructura metálica. La biblioteca y sala capitular son de Ferro Caaveiro. En la primera puede verse el botafumeiro, y en la segunda, una notable bóveda plana pintada y la talla rococó de Santiago (Gambino).
   El ala occidental acoge las secciones de epigrafía y arqueología (hallazgos de las excavaciones y escultura románica), destacando sobremanera la reconstrucción del coro pétreo del Maestro Mateo, obra en la que se han empleado numerosas piezas originales. En su parte alta, con acceso a las galerías del claustro que dan al Obradoiro, permanece expuesta la colección de tapices según cartones de Rubens, Teniers, Bayeu y Goya.
   El archivo (visita previa concertación) custodia libros iluminados tan valiosos como los tumbos A y B o el Códice Calixtino.

Enlace a la Entrada anterior de Santiago de Compostela**:
417. SANTIAGO DE COMPOSTELA** (I), La Coruña: 15 de septiembre 2007.

lunes, 6 de febrero de 2012

295. CÁDIZ* (II), capital: 10 de febrero de 2007.

11. CÁDIZ, capital. Copia de sarcófago fenicio en el Palacio de Congresos.

12. CÁDIZ, capital. Retablo Mayor del Cvto. de Sto. Domingo.

13. CÁDIZ, capital. Ntra. Sra. del Rosario, patrona de la ciudad, del Cvto. de Sto. Domingo.

14. CÁDIZ, capital. Ntra. Sra. del Rosario "La Galeona", del Cvto. de Sto. Domingo.

15. CÁDIZ, capital. San José, del Cvto. de Sto. Domingo.

16. CÁDIZ, capital. Escudo dominico del Cvto. de Sto. Domingo.

17. CÁDIZ, capital. Ntra. Sra. de la Esperanzan y el Cristo de la Salud, de la Hdad. de las Cigarreras, del Cvto. de Sto. Domingo.

18. CÁDIZ, capital. Ntro. Padre Jesús del Milagro, de la Hdad. de la Cena, en el Cvto. de Sto. Domingo.

19. CÁDIZ, capital. Cúpula del Cvto. de Sto. Domingo.

20. CÁDIZ, capital. Bóveda de la nave central del Cvto. de Sto. Domingo.

21. CÁDIZ, capital. Portada lateral del Cvto. de Sto. Domingo.

22. CÁDIZ, capital. Relieve de San Pío V, en una de las pechinas sobre la que se eleva la cúpula del Cvto. de Sto. Domingo.

23. CÁDIZ, capital. Claustro del Cvto. de Sto. Domingo.

24. CÁDIZ, capital. Relieve con escudo dominico de un brocal de pozo del claustro del Cvto. de Sto. Domingo.

25. CÁDIZ, capital. Torre del Cvto. de Sto. Domingo.

CÁDIZ* (II), capital de la provincia: 10 de febrero de 2007.
   Desde la puerta de Tierra, la amplia cuesta de las Calesas lleva en leve curvatura hasta la plaza de Sevilla.    En la confluencia de la cuesta con la plaza se alza el Palacio de Congresos, en la que fuera hasta no hace mucho la Real Fábrica de Tabacos de Cádiz, creada por Felipe V en 1741, aunque el edificio data sólo de 1833. Levantado en ladrillo rojo visto y con cubierta de cerámica, responde al gusto ecléctico de la época. Junto al edificio, un conjunto en bronce muestra a dos mujeres, una sentada y otra de pie. Es un homenaje a las antiguas cigarreras.
   La plaza de Sevilla da al puerto comercial y en ella se sitúa la estación de ferrocarril, edificación igualmente ecléctica, de ladrillo y hierro, cuyo proyecto se debe a Agustín de Jubera.
   El callejón de los Negros da a la calle Plocia, en la que se encuentra el acceso posterior al Palacio de Congresos, que lleva hasta el convento de Santo Domingo*, ya en la calle de su nombre. A partir de aquí y hacia el noroeste se encuentra la parte más alta de la población, por lo demás completamente llana, y precisamente en esa ligera elevación, ocupada por los barrios de Santa María y del Pópulo, sitúan los investigadores la ciudad primitiva. El convento constituye un buen ejemplo del manierismo tardío al que el barroco dotó de la abundante decoración propia del estilo. Su fundación data de 1630, aunque la construcción no se inició hasta 1645. La institución, que gozó de un alto prestigio intelectual, contó con una casa de estudios y con una magnífica biblioteca que desapareció tran la exclaustración. Posteriormente en 1936, el conjunto fue incendiado por la plebe, siendo restaurado entre 1945 y 1948.
   Tiene un armonioso claustro de tres plantas, la inferior con arcos de medio punto sobre columnas toscanas de mármol, la primera con balcones entre pilastras y la superior con ventanas. Cuatro brocales de pozo de mármol blanco ponen en el espacio abierto una nota evocadora de tiempos pasados.
   La iglesia, separada de la cota de la calle por una escalinata, es de 1666. Al exterior, sobresale la torre, un alto volumen de base cuadrada rematado por el cuerpo octogonal de campanas, al que corona un casquete semiesférico con linterna. La entrada al templo se hace por el lateral, a través de una portada sobre la que hay una hornacina con una imagen de la Virgen del Rosario realizada en Génova en el siglo XVII en mármol blanco.
   El interior deslumbra por la abundante decoración de yeserías y rocallas. Tiene planta de cruz latina con tres naves separadas por arcos de medio punto sobre pilares muy gruesos; la central, más ancha, lleva bóveda de cañón con lunetos y tribunas laterales. Una cúpula de media naranja sobre pechinas corona el crucero, en tanto a los pies se sitúa un coro alto sobre bóveda de medio cañón rebajado.
   Cuatro hermosas columnas salomónicas, de mármol negro, prestan su solemnidad al retablo mayor, una elegante máquina realizada en Génova por los hermanos Andreoli entre 1683 y 1691 en mármol de diversos colores, considerada como uno de los más bellos ejemplos del barroco español de origen italiano. Consta de banco y dos cuerpos. En un camarín situado en el cuerpo inferior se encuentra la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad, obra de Fernández Andes realizada para sustituir a la original desaparecida con el incendio de 1936. Cuatro bellas imágenes, también de mármol, completan el conjunto. En el cuerpo inferior están Santo Domingo de Guzmán y San Francisco, y en el superior o ático, Santo Tomás y Santa Rosa. En este último cuerpo figura también un Calvario en relieve labrado por Esteban Frugoni. en la capilla del Sagrario, situada en la cabecera de la nave del evangelio, se encuentra La Galeona, famosa imagen policromada de la Virgen del Rosario que viajaba en la nave capitana de la flota de Indias, de la que era patrona, aunque la actual es obra del imaginero gaditano Juan Luis Vasallo, realizada en 1943 para sustituir igualmente a la que fue quemada en 1936.
   En esta misma nave, en la última capilla, junto a los pies, se venera al Cristo de la Salud, imagen del siglo XVII, cuya talla se atribuye a Francisco de Villegas. Aquí mismo está también la Virgen de la Esperanza, que sigue al Cristo en su desfile el Miércoles Santo. Se trata de la talla que Luis Álvarez Duarte realizó en el año 2004. Aún puede verse otro bello altar labrado también en Génova. Es el situado en el lado derecho del crucero. Lo ejecutó Alessando Aprile en 1764, también en mármoles de colores, un encargo de la cofradía de la Misericordia, cuyos hermanos eran genoveses residentes en la ciudad.

Enlace a la Entrada anterior de Cádiz*:
294. CÁDIZ* (I), capital: 10 de febrero de 2007.