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miércoles, 18 de julio de 2012

390. JAÉN (II), capital: 8 de julio de 2007.

21. JAÉN, capital. Vista de la catedral desde el castillo de Sta. Catalina.

22. JAÉN, capital. Vista del Castillo de Sta. Catalina.

23. JAÉN, capital. Otra vista del Castillo de Sta. Catalina.

24. JAÉN, capital. Torre albarrana del recinto del Castillo de Sta. Catalina.

25. JAÉN, capital. Arco de unión entre el recinto y la torre albarrana del Castillo de Sta. Catalina.

26. JAÉN, capital. Acceso y Torre del Homenaje del Castillo de Sta. Catalina.

27. JAÉN, capital. Mazmorras del Castillo de Sta. Catalina.

28. JAÉN, capital. Interior del recinto del Castillo de Sta. Catalina.

29. JAÉN, capital. Patio de armas del Castillo de Sta. Catalina.

30. JAÉN, capital. Otra vista más del interior del recinto del Castillo de Sta. Catalina.

JAÉN (II), capital de la provincia: 8 de julio de 2007.
   En lo más alto de la ciudad yergue su noble mole el viejo castillo de Santa Catalina*, construido por los árabes y ampliado por Fernando III, de cuya obra conserva la torre del homenaje, la capilla de Santa Catalina y algunas barbacanas. Al castillo conviene subir en coche. Las vistas sobre la ciudad son espectaculares.

Enlace a la Entrada anterior de Jaén:
389. JAÉN (I), capital: 7 de julio de 2007.

martes, 17 de julio de 2012

389. JAÉN (I), capital: 7 de julio de 2007.

1. JAÉN, capital. Fachada neoclásica de la igl. de San Ildefonso.

2. JAÉN, capital. Fachada manierista de la igl. de San Ildefonso.

3. JAÉN, capital. Uno de los retablos de la igl. de San Ildefonso.

4. JAÉN, capital. Virgen de la Capilla, en la igl. de San Ildefonso.

5. JAÉN, capital. Una de las torres de la Catedral.

6. JAÉN, capital. Una de las portadas de la catedral.

7. JAÉN, capital. Trascoro de la catedral.

8. JAÉN, capital. Bóvedas de la nave lateral de la catedral.

9. JAÉN, capital. Fachada principal de la catedral.

10. JAÉN, capital. Fachada y una de las torres de la catedral.

11. JAÉN, capital. Fachada de la igl. de la Merced.

12. JAÉN, capital. Arco de San Lorenzo.

13. JAÉN, capital. Igl. de San Bartolomé.

14. JAÉN, capital. Igl. de San Juan.

15. JAÉN, capital. Relieve del abrazo de San Joaquín y Sta. Ana, de la igl. de la Magdalena.

16. JAÉN, capital. Claustro de la igl. de la Magdalena.

17. JAÉN, capital. Calvario de la igl. de la Magdalena.

18. JAÉN, capital. Interior de la igl. de la Magdalena.

19. JAÉN, capital. Portada y Torre de la igl. de la Magdalena.

20. JAÉN, capital. Portada del Archivo Histórico de Jaén, antiguo cvto. de Sto. Domingo.

JAÉN (I), capital de la provincia: 7 de julio de 2007.
   La ciudad del Santo Reino se alza al pie del cerro de Santa Catalina, rodeada por una media luna montañosa que la abraza entre el sur y el suroeste.
El corazón cristiano
   La plaza de Santa María, armonioso conjunto arquitectónico, constituye el corazón de la ciudad. En ella se levanta la catedral**, Monumento Histórico Artístico desde 1931, suntuoso edificio renacentistas, construido entre los siglos XVI y XVII siguiendo la traza original de Andrés de Vandelvira. Su hermosa fachada principal, constituida por un gran cuerpo de columnas corintias flanqueado por robustas torres, brillan entre lo mejor de la arquitectura barroca. En su interior sobresale el coro, la sacristía y la capilla mayor. En esta última están la imagen de Nuestra Señora de la Antigua, de estilo gótico, y el famoso lienzo del Santo Rostro que, como quiere la tradición, es el mismo que ofreció la Verónica y en el que Cristo dejó impresa su faz. El Museo Catedralicio guarda numerosos objetos litúrgicos de gran valor.
   Frente a la catedral, subiendo por la calle Obispo González, aparece un trozo de muralla al lado del cual se levanta el torreón de Torralba. Haciéndole frente se halla el monasterio de Santa Teresa, donde vive la comunidad de las carmelitas descalzas, famosas por su exquisita repostería. La  iglesia, obra de 1615, posee un gran retablo mayor con pinturas de Ambrosio de Valois. El convento conserva una de las copias manuscritas del Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz.
Tres caminos
   Desde la plaza de la catedral se pueden trazar tres recorridos que siguieran tres líneas imaginarias tiradas hacia el norte, hacia el noreste y hacia el noroeste. La línea del norte pasa a través del arco del Consuelo, la plaza de San Francisco, Bernabé Soriano, la plaza de la Constitución, el paseo de la Estación ... Es la línea que lleva hacia la ciudad moderna, de anchas calles y rectas avenidas. Junto a la plaza de la Constitución aparece el notable palacio de los Vilches*, último resto de la antigua Plaza Mayor de la ciudad y del que sobresale la magnífica arcada del soportal, del siglo XVII.
   En el paseo de la Estación  se alza el monumento a la batalla de las Navas de Tolosa y Bailén y, sobre todo, el edificio del Museo Provincial*, construido en 1920 por el arquitecto Antonio Flores, aprovechando las portadas del antiguo pósito y de la desaparecida iglesia de San Miguel. Entre otras, la colección de arte ibérico es de un enorme interés.
   La línea del noreste, cuyo trazado puede hacerse a través de la calle Muñoz Garnica, con magníficos ejemplos de casas nobles, lleva a la plaza de toros y a la Alameda. Al final de la calle Garnica aparece la iglesia de San Ildefonso*, la segunda en amplitud después de la catedral. Se trata de un templo de carácter gótico construido entre finales del siglo XIV y principios del XV. Posee tres fachadas, una gótica, otra manierista y la tercera neoclásica. En la gótica se ve un mosaico de Santiago Padrós que representa el descenso de la Virgen sobre Jaén en la noche del 10 al 11 de junio de 1430, durante el cerco sufrido por la ciudad a cargo del ejército musulmán. En el interior se guarda la Virgen de la Capilla, patrona de la ciudad, cuya capilla, con amplias vidrieras que permiten la visión de la imagen desde la calle, resulta muy atractiva. Junto a la iglesia se alza la Casa de la Virgen, pequeño museo en el que se expone una parte importante del patrimonio artístico que ha producido la devoción de la Virgen a lo largo de los siglos. Algo más abajo se halla la puerta del Ángel, única que queda de la antigua muralla, y el convento de las Bernardas*, que posee hermosas fachadas y un precioso claustro. La iglesia encierra un buen número de objetos artísticos, entre los que destaca algunas pinturas de Ángelo Nardi.
   La línea del noroeste recorre los viejos barrios de estirpe árabe. Calles como Positillo, Cumbres, Llana, Vicario, etc. ofrecen su ancestral geometría como si no hubiesen pasado  los siglos. Subiendo desde la catedral por la calle Maestra y Madre de Dios aparece el arco de San Lorenzo, único resto que se conserva de la iglesia de su nombre, Monumento Nacional desde 1877. En su interior hay una capillita con preciosos azulejos moriscos y yeserías.
   Cerca de aquí, por la calle Martínez Molina, se llega a la iglesia de San Bartolomé, construida entre los siglos XVI y XVII, que conserva un precioso artesonado mudéjar. Casi al lado se levanta el monasterio de Santa Clara*, fundado por Fernando III inmediatamente después de la conquista. Es muy bello su claustro y en la iglesia conserva una imagen de un Cristo de bambú del siglo XVI.
   Subiendo por Arroyo de San Pedro se encuentra en primer lugar la monumental fuente de los Caños, obra del siglo XVI y una de las muchas con las que cuenta la ciudad, y en segundo lugar el palacio de Villardompardo, señorial edificio del siglo XVI, cuyo mayor interés radica en el hecho de guardar y permitir el acceso a los baños árabes**, Monumento Nacional desde 1917, extraordinario ejemplo de este tipo de edificaciones civiles musulmanas, construido entre finales del siglo X y principios del XI. Descubiertos en 1913 por Enrique Romero de Torres, ha sufrido un proceso de restauración entre los años 1936 y 1984, trabajo que mereció el premio Europa Nostra de 1984.
   Por encima de estos baños puede verse la iglesia de San Juan, erigida inmediatamente después de la conquista, y el convento de Santo Domingo, construido a partir de 1382 sobre un palacio árabe que el rey Juan I donó a la orden dominicana. La iglesia posee una buena fachada renacentista y, en el interior, bóvedas pintadas al fresco.
   Más arriba aún, subiendo por la calle Juanito El Practicante, se llega al conjunto formado por la iglesia de la Magdalena*, levantada sobre una antiqua mezquita en estilo gótico, cuya torre es el alminar, reformado en el siglo XVI; el Raudal, del mismo nombre, antiquísima fuente de agua potable de la que se abastecía gran parte de la ciudad, y la Casa del Cadiato, de origen morisco, aunque muy reformada. Más abajo se alza el monasterio de Santa Úrsula, del siglo XVI, cuya comunidad de agustinas elabora las famosísimas yemas de Santa Úrsula.

sábado, 14 de julio de 2012

388. BAZA (I), Granada: 7 de julio de 2007.

1. BAZA, Granada. Portada del cvto. de Sto. Domingo.

2. BAZA, Granada. Vista exterior de la colegiata de Sta. Mª.

3. BAZA, Granada. Antiguo Ayuntamiento.

4. BAZA, Granada. Escudo heráldico del exterior de la colegiata de Sta. Mª.

5. BAZA, Granada. Ventana de la colegiata de Sta. Mª.

6. BAZA, Granada. Portada de la colegiata de Sta. Mª.

7. BAZA, Granada. Portada cegada de la colegiata de Sta. Mª.

8. BAZA, Granada. Otra vista de la colegiata de Sta. Mª.

9. BAZA, Granada. La popular Casa de las Tetas.

10. BAZA, Granada. Igl. de Santiago

11. BAZA, Granada. Portada del cvto. de la Merced.

12. BAZA, Granada. Vista exterior del cvto. de la Merced.

13. BAZA, Granada. Torre de la colegiata de Sta. Mª.

BAZA (I), provincia de Granada: 7 de julio de 2007.
   Esta ciudad, antigua y populosa, se levanta en uno de los parajes de Andalucía mejor dotados por la naturaleza, al sur de la Hoya de Baza y en las primeras estribaciones de la sierra del mismo nombre.
   La ciudad conserva abundantes testimonios de su pasado esplendor. El más espectacular es la Dama de Baza, aunque la que se encuentra en el Museo Arqueológico Comarcal es copia del original. Se trata de una figura sedente de gran tamaño, 1,30 m de altura por 1,03 m de ancho, tallada en un bloque de piedra caliza local, policromada y cubierta la cabeza con un singular tocado. Fechada en el siglo IV a.C., pertenece al arte ibérico y fue esculpida para contener las cenizas de un difunto. De la misma época que la Dama es el Ídolo bastetano y una gran variedad de ánforas, hachas de sílex, etc.
   En la Plaza Mayor, centro administrativo de la población, además del Ayuntamiento, se localiza la colegiata de Santa María, obra de estilo gótico del siglo XVI, levantada sobre una antigua mezquita, cuya portada se atribuye a Diego de Siloé. Posee una bella torre de 1764, obra de Fray Pedro de Agustín, y es muy hermosa la entrada principal de estilo plateresco.
   En la calle Mesto, próxima a esta plaza, se sitúa la parroquia de San Juan Bautista, templo mudéjar con aportaciones góticas y renacentistas, de principios del siglo XVI. Saliendo de la Plaza Mayor por el arco de la Magdalena y doblando a la derecha por la calle Zapatería de Abastos se alcanza, tras dejar atrás la plaza de Abastos, la calle de las Majas, donde se alza la iglesia de Santiago, edificio mudéjar de planta rectángular y tres naves terminado en 1505, aunque ha sufrido reformas posteriores en los siglos XVI y XVII.
   La Calle Ancha, que se asoma al final de la de las Monjas, conduce a uno de los lugares más pintorescos de la ciudad, el barrio judío, en donde se conservan unos baños árabes del siglo X.
   En la Carrera del Palacio se localiza el soberbio palacio de los Enríquez, ejemplo de gran vivienda palatina de carácter rural y estilo mudéjar, que guarda entre otras joyas unos espléndidos artesonados.

miércoles, 27 de junio de 2012

382. ALMERÍA* (I), capital: 4 de julio de 2007.

1. ALMERÍA, capital. Fachada principal de la igl. de San Sebastián.

2. ALMERÍA, capital. Portada principal de la igl. de Santiago.

3. ALMERÍA, capital. Portada principal de la catedral.

4. ALMERÍA, capital. Torre de la catedral.

5. ALMERÍA, capital. Otra de las portadas de la catedral.

6. ALMERÍA, capital. Antiguo mihrab de la igl. de San Pedro.

7. ALMERÍA, capital. Detalle del mihrab de la igl. de San Pedro.

8. ALMERÍA, capital. Presbiterio de la igl. de San Pedro.

9. ALMERÍA, capital. Muro de la igl. de San Pedro.

10. ALMERÍA, capital. Vestigios de la antigua igl. de San Pedro.

11. ALMERÍA, capital. El antiguo mihrab en el muro de la igl. de San Pedro.

12. ALMERÍA, capital. Más vestigios de la igl. de San Pedro.

13. ALMERÍA, capital. Detalle de la decoración de la igl. de San Pedro.

14. ALMERÍA, capital. Portada lateral de la igl. de San Pedro.

15. ALMERÍA, apital. Recinto amurallado de la Alcazaba.

16. ALMERÍA, capital. Otra vista del recinto amurallado de la Alcazaba.

17. ALMERÍA, capital. Vista del "Cable Inglés" con el Mar Mediterráneo al fondo, desde la Alcazaba.

18. ALMERÍA, capital. Interior del recinto de la Alcazaba.

19. ALMERÍA, capital. Murallas de la Alcazaba.

20. ALMERÍA, capital. Una de los accesos de la Alcazaba.

21. ALMERÍA, capital. Murallas de la Alcazaba.

22. ALMERÍA, capital. Acceso a la Alcazaba.

23. ALMERÍA, capital. Presbiterio de la basílica de Ntra. Sra. del Mar.

24. ALMERÍA, capital. Detalle del Retablo con la imagen de Ntra. Sra. del Mar.

ALMERÍA* (I), capital de la provincia: 4 de julio de 2007.
   La más oriental de las capitales andaluzas, Almería sorprende ante todo por la amplitud de sus contrastes. Situada en el centro del golfo de su nombre, se extiende mansamente ante la frescura del Mediterráneo que acaricia sus muros y el asedio del desierto que baja desde las sierras de Gádor y Alhamilla.
   El casco histórico, encerrado prácticamente entre la Rambla de Belén y el mar, constituye el marco principal de la visita a Almería. La alcazaba, la trama urbana, extendiéndose en semicírculos desde ella, y las características constructivas de algunos edificios como, por ejemplo, la catedral informan de una ciudad concebida desde sus orígenes como eminentemente defensiva.
A través de la luz
   Unas 3.100 horas de presencia solar al año hacen de la visita a Almería un recorrido a través de la luz. El lugar ideal para comenzarlo es la puerta de Purchena. Con sus edificios modernistas de principios de siglo, esta plaza es en la actualidad el corazón de la ciudad. En otro tiempo, y de ahí su nombre, fue puerta de la muralla que viniendo desde la Plaza Vieja proseguía por la Rambla del Obispo Orbera hasta la puerta del Mar y, posteriormente, cerrándose, hasta la Rambla de la Chanca. Hoy es el punto de partida de la zona comercial que se extiende hacia la propia Rambla del Obispo Orbera, el paseo de Almería y las calles Echegaray, Granada, Alcalde Muñoz o de las Tiendas, una de las más antiguas de la ciudad, a la que en el siglo XVI llamaban de las Lencerías.
   En la calle del Alcalde Muñoz, a pocos pasos de la puerta de Purchena, se encuentra la iglesia de San Sebastián, del siglo XVII, en la que destaca su portada neoclásica. En la calle de las Tiendas se alza la iglesia de Santiago, templo catalogado como Monumento Histórico Artístico. Su construcción es del siglo XVI, posee una bella portada plateresca y una torre románica de 55 m. de altura.
   Pasada la calle de las Tiendas, hacia el sur, se llega a la Plaza Vieja, hoy de la Constitución, antigua y llena de sabor y en la que se levanta el Ayuntamiento.
   Hacia el este, en la plaza de su nombre, se encuentra la iglesia de San Pedro, fundada por los Reyes Católicos a fines del siglo XV y construida aprovechando una antigua mezquita árabe. En 1790 fue destruida por un terremoto y reconstruida posteriormente en el estilo neoclásico actual.
   Bajando por la plaza del Ecuador y calle del Conde Ofalia se alcanza la plaza de Pablo Cazard, lugar en el que se levanta el Teatro Cervantes. Desde aquí, dejando atrás la plaza de su nombre donde se encuentra la basílica de Nuestra Señora del Mar, patrona de Almería, y entrando por la calle Gravina, desembocamos en la catedral*. Es ésta una catedral-fortaleza, única de este tipo en Andalucía, cuyo fin es el culto, pero también la defensa ante los continuos ataques que por la época de su construcción desencadenaban sobre la ciudad los piratas berberiscos. Fue construida entre los años 1524 y 1562 bajo la dirección de Diego de Siloé, en el lugar que había ocupado anteriormente la antigua mezquita mayor de los árabes. Posee tres naves en estilo gótico y tanto el claustro como la fachada, en la que destacan tres robustos torreones y la portada principal, son de estilo renacentista.
   Desde la catedral hasta la alcazaba* puede subirse por la calle de la Reina. Es la alcazaba de Almería la mayor de las ciudadelas fortificadas construidas por los musulmanes. Su poderosa anatomía de piedra destaca ampliamente sobre el conjunto de la ciudad, siendo su seña principal de referencia. Ocupa una superficie de 43.500 m2 con un perímetro de 430 m. y una anchura media de 83 m. Fue construida por el califa cordobés Abderramán III en el año 955 y ampliada y engrandecida sucesivamente por Almanzor, por Jairan, rey de la taifa almeriense, e incluso por los Reyes Católicos. Posee tres recintos cerrados por murallas almenadas que se extienden hasta el cercano cerro de San Cristóbal. Debajo mismo de la alcazaba, en dirección al mar, se halla el famoso barrio de la Chanca, el más original de la ciudad, formado por casas-cuevas que se descuelgan en frágil equilibrio por las laderas del cerro, con fachadas de variado e intenso colorido y adornadas por un riquísimo muestrario de flores y plantas colgantes. Es éste un barrio muy popular, poblado principalmente por gitanos y por pescadores.
Extramuros
   Fuera de este recinto antiguamente amurallado, la ciudad ha crecido empujada, sobre todo, por la especulación, lo que ha originado un fuerte desorden y la aparición de una arquitectura completamente fuera de lugar. Bajando desde la Chanca, puede recorrerse el parque de Nicolás Salmerón y aprovechar para conocer los puertos pesquero y comercial y, más adelante, cruzada la Rambla de Belén, dar una paseo por las playas de las Almadrabillas y Luminosa o del Zapillo.