La continuación de este blog la puedes seguir a través del enlace Burguillos Viajero.

La continuación de Burguillos Viajero

Mostrando entradas con la etiqueta Soria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Soria. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de marzo de 2010

45. SORIA* (III), capital: 20 de julio de 2005.

29. SORIA, Capital. Vista General de la fachada de la Iglesia de Santo Domingo.

30. SORIA, Capital. Capitel de una de las ventanas de la Iglesia de Santo Domingo.

31. SORIA, Capital. Tímpano de la portada de la Iglesia de Santo Domingo.

32. SORIA, Capital. Portada de la Iglesia de Santo Domingo.

33. SORIA, Capital. Rosetón de la Iglesia de Santo Domingo.

34. SORIA, Capital. Escudo heráldico de la fachada del Palacio de los Condes de Gómara.

35. SORIA, Capital. Pasaje del Palacio de los Condes de Gómara.

36. SORIA, Capital. Vista general de la Iglesia de San Juan de Rabanera.

37. SORIA, Capital. Escudos heráldicos en el ábside de la Iglesia de San Juan de Rabanera.

38. SORIA, Capital. Portada de la Iglesia de San Juan de Rabanera.

39. SORIA, Capital. Detalle del ábside de la Iglesia de San Juan de Rabanera.

SORIA* (III), capital de provincia: 20 de julio de 2005.
   Hacia el Norte del Centro histórico, y tras pasar cerca del Instituto de Bachillerato, antiguo colegio de los Jesuitas, donde impartiera clases de francés Antonio Machado, la Iglesia de Santo Domingo* situada en la calle de Santo Tomé, destaca por la armoniosa disposición de su fachada románica (siglo XIII), que recientemente ha sido objeto de una prolongada restauración. Relacionada con el románico francés de Poitiers, la recorren dos series de arquerías ciegas apoyadas sobre estilizadas columnas a ambos lados de la profunda y bellísima portada**, en la que destacan sobremanera las figurillas bíblicas esculpidas en los capiteles y las cuatro arquivoltas que rodean el tímpano, presidido por una imagen sedente de Dios Padre con el Hijo en su regazo. En el centro del frontón triangular que forma el cuerpo superior de la fachada se abre un gran rosetón* abocinado y adornado también con relieves escultóricos que, entre otros motivos, recrean un bestiario. El interior de esta obra maestra del románico, convertida en iglesia de un convento de clarisas, es de tres naves y muestra ya rasgos plenamente góticos e incluso renacentistas, puesto que las obras, iniciadas en el siglo XII, se prolongaron hasta el siglo XVI.
   Más hacia el centro encontramos el Palacio de los Condes de Gómara*, obra renacentista de finales del siglo XVI, utilizado como palacio de Justicia y cuyo interior ha sido remozado. Puede considerarse, sobre todo por su imponente fachada y la alta torre prismática, como una de las mejores muestras de arquitectura civil de la ciudad.
   En la calle de los Caballeros, de nombre evidente por las nobles residencias blasonadas que aún pueden admirarse en ella, se alza la Iglesia de San Juan de Rabanera*, frente a la galería de estatuas de célebres personajes sorianos que adornan la fachada de la Diputación Provincial. El templo conserva de su construcción original del siglo XII elementos románicos con influencias del arte bizantino y atisbos góticos, y fue restaurado a principios del pasado siglo. A su fachada occidental se incorporó entonces (1908) una portada románica procedente de la iglesia de San Nicolás, cuyas ruinas se encuentran en la calle Real. A finales de los años cincuenta se llevó a cabo una segunda restauración para suprimir algunos añadidos que afeaban la obra. Merece destacarse el original ábside, donde se abren ventanales y arquerías ciegas decoradas con motivos vegetales dispuestos geométricamente. En el interior, de una nave, llama la atención la hermosa cúpula semiesférica, de estilo bizantino, que se eleva sobre el crucero.

Enlace a la Entrada anterior de Soria*:
44. SORIA* (II), capital: 20 de julio de 2005.

domingo, 7 de marzo de 2010

44. SORIA* (II), capital: 20 de julio de 2005.

15. SORIA, Capital. Portada renacentista de la Concatedral de San Pedro.

16. SORIA, Capital. La nave central de la Concatedral de San Pedro.

17. SORIA, Capital. Bóvedas de la Concatedral de San Pedro.

18. SORIA, Capital. Retablo secundario de la Concatedral de San Pedro.

19. SORIA, Capital. Retablo Mayor de la Concatedral de San Pedro.

20. SORIA, Capital. Otro retablo de la Concatedral de San Pedro.

21. SORIA, Capital. Vista general del Claustro de la Concatedral de San Pedro.

22. SORIA, Capital. Vista de las arquerías del Claustro de la Concatedral de San Pedro.

23. SORIA, Capital. Capitel de los centauros del Claustro de la Concatedral de San Pedro.

24. SORIA, Capital. Marca de cantero en un sillar del Claustro de la Concatedral de San Pedro.

25. SORIA, Capital. Relieve de la Entrada en Jerusalén del Museo de la Concatedral de San Pedro.

26. SORIA, Capital. Pintura sobre tabla del Museo de la Concatedral de San Pedro.

27. SORIA, Capital. Pinturas murales del Claustro de la Concatedral de San Pedro.

28. SORIA, Capital. Acceso a la Sala Capitular desde el Claustro de la Concatedral de San Pedro.

SORIA* (II), capital de provincia: 20 de Julio de 2005.
   Muy cercana al Monasterio de San Juan de Duero, se encuentra la Concatedral de San Pedro*, levantada hacia finales del siglo XII y reedificada en el siglo XVI. Por la portada renacentista se accede al interior, compuesto por tres naves góticas alzadas sobre pilares cilíndricos y cubiertas por bóvedas estrelladas de igual altura. Alberga valiosos retablos, especialmente el del altar mayor (1578), una pintura de Tiziano y el tríptico de La Crucifixión, obra flamenca de 1559. De la primitiva obra románica sobrevive, aunque incompleto, el espléndido claustro*, con hermosas arquerías que se apoyan sobre columnas pareadas provistas de bien labrados capiteles. En uno de los muros puede verse la puerta, finamente decorada, que daba acceso a la antigua sala capitular.

Enlace a la Entrada anterior de Soria*:
43. SORIA* (I), capital: 20 de julio de 2005.

sábado, 6 de marzo de 2010

43. SORIA* (I), capital: 20 de julio de 2005.

1. SORIA, Capital. Capitel de la Arquería del Claustro del Monasterio de San Juan del Duero.

2. SORIA, Capital. Otros capiteles del Claustro del Monasterio de San Juan del Duero.

3. SORIA, Capital. Vista del Claustro del Monasterio de San Juan del Duero.

4. SORIA, Capital. Otra visión del Claustro del Monasterio de San Juan del Duero.

5. SORIA, Capital. Una vista más del Claustro del Monasterio de San Juan del Duero.

6. SORIA, Capital. Ángulo achaflanado del Claustro del Monasterio de San Juan del Duero.

7. SORIA, Capital. Vista del presbiterio desde los pies de la Iglesia del Monasterio de San Juan del Duero.

8. SORIA, Capital. Capitel de esfinges aladas de uno de los templetes de la Iglesia del Monasterio de San Juan del Duero.

9. SORIA, Capital. Capitel de la degollación del Bautista de la Iglesia del Monasterio de San Juan del Duero.

10. SORIA, Capital. Capitel del Nacimiento de la Iglesia del Monasterio de San Juan del Duero.

11. SORIA, Capital. Capitel del Ciclo de los Inocentes de la Iglesia del Monasterio de San Juan del Duero.

12. SORIA, Capital. Cúpula cónica de uno de los templetes de la Iglesia del Monasterio de San Juan del Duero.

13. SORIA, Capital. Capitel con decoración arquitectónica de la Iglesia del Monasterio de San Juan del Duero.

14. SORIA, Capital. Capitel de animales fantásticos de la Iglesia del Monasterio de San Juan del Duero.

SORIA* (I), capital de provincia: 20 de julio de 2005.
   El atractivo de la capital soriana se funda en una firme alianza entre la naturaleza y la cultura: la unión de los bien cantados parajes que el Duero dibuja en torno a la ciudad y el fulgor esculpido de la piedra románica de sus principales monumentos. Soria es un bello lugar creado por los avatares de una intensa historia medieval, ralentizada en siglos posteriores y desembocada, en nuestros días, en un apacible transcurrir. Pero, con mayor fuerza aún, la pequeña ciudad castellana se impone como espacio real inventado por el genio creador de poetas como Bécquer, Unamuno, Gerardo Diego y, sobre todo, de quien con mayor acierto supo verla y cantarla: Antonio Machado.
   Con ser interesante el casco histórico de Soria, el otro lado del río, tras atravesar el puente de piedra recientemente consolidado, ofrece al viajero no sólo las más evocadoras imágenes paisajísticas, sino también un recinto monumental de visita imprescindible. Se trata de las ruinas del monasterio de San Juan del Duero*, fundado en el siglo XII por la orden de los monjes hospitalarios de San Juan de Acre. Las arquerías entrelazadas del claustro**, de trazado y desarrollo diferentes en cada uno de los lados, se alzan desnudas en medio del paisaje como un impresionante repertorio de maestría decorativa y sentido de la belleza. Constituye una obra cimera de la arquitectura románica mudéjar, con indudable influencia oriental. La iglesia anexa, de una una sola nave y ábside rectangular y con dos baldaquinos con originales cúpulas en su interior, acoge un pequeño museo.