BERLANGA DE DUERO* (I), provincia de Soria: 20 de julio de 2005.
Pequeño pueblo, en otro tiempo enclave destacado, que agrupa en su municipio diversas localidades de una de las comarcas sorianas más afectadas por la despoblación.
El caserío, al que se accede por la puerta de la Hilera, resto de la antigua muralla, se dispone bajo el castillo de Tovar, fortaleza medieval de blanquecina piedra, bastante arruinada, aunque el espacioso patio de armas, la torre del siglo XV y las almenas aún permiten imaginar su poderío.
Un segundo recinto amurallado rodea la parte baja del cerro en que se alza. Cerca de él quedan las ruinas del Palacio de los Marqueses, que sufrió el saqueo de las tropas napoleónicas.
Hubo en el pueblo también destacables iglesias románicas, estilo del que sólo sobrevive el tímpano adosado a la fachada del monasterio de las Franciscanas. Asímismo, una chimenea y una puerta es cuanto queda de un antiguo hospital del siglo XVI.
Además de la hermosa Plaza Mayor, con soportales sobre pilastras de madera, y de algunas casas renacentistas, como la que puede verse en la Calle Real, el monumento más interesante es la colegiata de Santa María del Mercado*, obra de Juan de Rasines, provista de tres naves de igual altura sobre altas pilastras y con bóvedas estrelladas. Pertenece al gótico tardío (1530) y su decoración, así como de las numerosas capillas que se abren entre los contrafuertes, en el crucero y en los ábsides, es renacentista o barroca. Tiene hermosos retablos y notables enterramientos. En la era de la Soledad, por último, se alza una muy elaborada picota o rollo, de estilo gótico.